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Abelardo Castillo (Ciudad de Buenos Aires, 27 de marzo de 1935; 2 de mayo de 2017) fue un escritor argentino

Abelardo Castillo nació en Buenos Aires, pero asume como lugar de nacimiento, por decisión, la ciudad costera bonaerense de San Pedro, a donde se traslada con su padre, en 1946, y donde vive hasta los 18 años.

Publica sus primeros cuentos en 1959. Gana un premio en el concurso de la revista Vea y Lea en 1959 (jurado: Borges, Bioy Casares y Manuel Peyrou).

Funda El Grillo de Papel, continuada por El Escarabajo de Oro, una de las revistas literarias de más larga vida (1959-1974), caracterizada por su adhesión al existencialismo, al compromiso sartreano del escritor. Luego, desde 1977 hasta 1986, dirige El Ornitorrinco, siendo incluido3 en 1979 en las «listas negras» de intelectuales prohibidos durante la dictadura.

Su primera obra de teatro, El otro Judas, escrita a los 22 años (1957) y publicada y estrenada en 1961, reitera el problema de la culpa que asume el traidor del Nazareno, tal vez como un secreto instrumento de Dios e, incluso, desde el acto existencial de la responsabilidad de un hombre por todos los hombres. Culpa y castigo que son tema de numerosos cuentos de este narrador; un hilo conductor por los arrabales, las casas, los boliches, los cuarteles, las calles de la ciudad o pequeños pueblos de provincia, donde sus personajes llegan, por lo general, a situaciones límite. No son pocas las veces que parecen concurrir a una cita para dirimir un pleito con su propio destino. La fatalidad de los sucesos hace recordar a Borges, una de sus devociones, de quien toma a veces cierta entonación criolla y distante. En otros cuentos, largos períodos apenas puntuados por la coma, aluden a la violencia, al vértigo de las imágenes, el vivir en tensión de sus criaturas.

Muchos de sus relatos incursionan en el delirio y lo fantástico y, algunos (“La casa de ceniza”, “Las panteras y el templo”) son explícitos o secretos homenajes a Poe, a quien Abelardo Castillo transformó en personaje teatral en Israfel, obra premiada en París por un jurado internacional y que tuviera un largo éxito en Argentina.

Ha obtenido numerosos premios nacionales e internacionales y algunos de sus cuentos, novelas y obras de teatro, han sido traducidos al inglés, francés, italiano, sueco, alemán, eslovaco, esloveno, ruso, polaco, húngaro, griego y macedonio.

1935: Abelardo Castillo nace en Buenos Aires, el 27 de marzo. En 1946 se traslada con su padre a San Pedro, donde el escritor vivirá hasta los dieciocho años.
1953: regresa a Buenos Aires.
1959: su cuento Volvedor gana un concurso de la revista Vea y Lea con un jurado formado por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Manuel Peyrou. Junto con Arnoldo Liberman, Humberto Costantini, Oscar Castello y Víctor García Robles funda la revista de literatura El Grillo de Papel, de la que llegarán a aparecer seis números. Allí aparece su cuento «El marica».
1960: el gobierno de Arturo Frondizi prohíbe la publicación de El Grillo de Papel, por su adscripción al pensamiento de izquierda y, singularmente, a la lectura del marxismo desarrollada por Jean-Paul Sartre. Ya en el editorial del Nº 1 de El Grillo… se declaraba: «Creemos que el arte es uno de los instrumentos que el hombre utiliza para transformar la realidad e integrarse a la lucha revolucionaria».
1961: hacia mayo, dirige y funda conjuntamente con Liliana Heker El Escarabajo de Oro. La revista, que aparecerá hasta 1974, apuntó a una fuerte proyección latinoamericana y es considerada una de las más representativas de la generación del 60. Formaron parte de su consejo de colaboradores Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Miguel Ángel Asturias, Augusto Roa Bastos, Juan Goytisolo, Félix Grande, Ernesto Sabato, Roberto Fernández Retamar, Beatriz Guido, Dalmiro Sáenz, entre otros. Allí publicaron por primera vez sus textos Liliana Heker, Ricardo Piglia, Sylvia Iparraguirre, Humberto Constantini, Miguel Briante, Jorge Asís, Alejandra Pizarnik, Isidoro Blaisten, Bernardo Jobson y muchos otros. En noviembre, la editorial Goyanarte de Buenos Aires publica el libro de cuentos Las otras puertas. Un jurado integrado por Juan Rulfo, José Bianco, Guillermo Cabrera Infante y José Antonio Portuondo le concede la Mención Única (Premio Publicación) en el Premio Casa de las Américas (Cuba), categoría cuentos por Las otras puertas. La editorial El Grillo de Papel (de Buenos Aires), publica su tragedia El otro Judas. La obra se estrena en el Teatro de Los Independientes, con dirección de Onofre Lovero.
1962: en marzo, Las otras puertas se publica en Cuba en una edición de la Casa de las Américas. Castillo recibe la Faja de honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) por Las otras puertas.
1963: su obra de teatro Israfel, en cuatro actos, basada en la vida del poeta Edgar Allan Poe, recibe el Primer Premio Internacional de Autores Dramáticos Latinoamericanos Contemporáneos del Institute International du Theatre, UNESCO, París. El jurado estaba integrado por Eugène Ionesco, Claude-André Puget (Francia) Christopher Fry (Inglaterra), Diego Fabbri (Italia), Heinrich Schnitzler (Austria), Marc Connelly y Rosamond Gilder (Estados Unidos), Arki Kivinaa y Jack Wtikka (Finlandia), Alfonso Sastre (España) y Bohdan Korseniewski (Polonia).
1964: El otro Judas obtiene el Primer Premio en el Festival de Teatro de Nancy. En El Escarabajo de Oro aparece su ensayo Discusión crítica a «La crisis del marxismo». La editorial Losada, dentro de su colección Teatro en el Teatro, publica la obra Israfel.
Abelardo Castillo era poco pero favorablemente conocido como autor dramático, en virtud de haber hecho sus primeras armas desde el escenario propicio de Los Independientes mediante un singular enfoque del mito de Judas Iscariote, contrapersonaje evangélico, que poetas, novelistas y dramaturgos de diversas épocas han coincidido en reivindicar, pincelada de sombra que realza el resplandor de la tragedia del Gólgota. En ’Israfel’, el protagonista, haz de luz y sombra, involucra otro mito que atañe a otra pasión, y a otro calvario y camino de amargura: aquel arrebato del espíritu que florece en la pureza del canto poético, y, consecuente con él, la Vía Crucis del tránsito lastimoso del creador ante los filisteos. Porque el personaje que revive en este drama se llamó Edgar Poe, sobre cuyo genio el alegórico cuervo aún clama su fatídico ’never-more’. (…) El planteo conceptual del drama es en extremo sencillo y transparente, situándolo en la repulsa a la materialidad, desde que -como ha dicho Ramón Gómez de la Serna, precisamente de Poe- vegetar en la plena materialidad es como no vivir, y sólo se vive de verdad gracias al contraste de lo material con lo espiritual. En el simbolismo de Castillo, el poeta maldito se yergue con la conciencia de su genio en ruptura con la incomprensión. Tal la lucha, a veces más allá de la muerte. De ahí el título, ’Israfel’, que sugiere un anuncio de apocalipsis y hace pensar en las terribles trompetas que proclaman la hora del Juicio Final. (…) Me acojo con placer a las bellas tradiciones olvidadas de nuestro teatro, al saludar, en Abelardo Castillo, el advenimiento de un dramaturgo; aparición siempre milagrosa. Palabras mayores.

Edmundo Guibourg, en el prólogo de la primera edición
1965: con dirección de Carlos Giménez, El otro Judas representa a la Argentina en los Festivales Mundiales de Teatro Universitario de Varsovia y Cracovia, y obtiene el Primer Premio y el Gran Premio.
1966: la Editorial Jorge Álvarez, de Buenos Aires, publica Cuentos crueles. Israfel se estrena en el Teatro Argentino de Buenos Aires con dirección de Inda Ledesma y protagonizada por Alfredo Alcón. Luego es presentada en España, Checoslovaquia, México, Perú y Venezuela.
1967: en noviembre, la Editorial Estuario, de Buenos Aires, en una colección dirigida por Juan Carlos Martini, publica la nouvelle La casa de ceniza.
Escribí este largo cuento, o esta nouvelle, en 1956. Tenía 21 años, estaba en el servicio militar y habitaba el mundo gótico de Poe. La casa de Usher y las desniveladas habitaciones del colegio de William Wilson están, notoriamente, en el origen «arquitectónico» de mi casa; mi edad cuando la inventé, y mi incapacidad para la vida castrense, son quizá su explicación psicológica. Nunca, hasta hoy, pensé seriamente publicar esta historia, nunca la sentí como un hecho literario, sino más bien como un homenaje o una despedida. Si ahora me animo a dejarla ir es porque, al releerla, descubrí que me es menos ajena de lo que yo sospechaba: he rastreado en ella una idea análoga a la de El candelabro de plata; he visto, no sin asombro, párrafos idénticos a los que años más tarde imaginé inventar en Israfel.

Abelardo Castillo, en el postfacio que escribió para la primera edición
1968: la editorial Stilcograf, de Buenos Aires, reúne con el título de Tres dramas las obras El otro Judas, A partir de las siete y Sobre las piedras de Jericó.
1969: conoce en el Café Tortoni a Sylvia Iparraguirre, quien se convertirá en su mujer.
1972: con el título de Los mundos reales, la Editorial Universitaria, de Santiago de Chile, publica en agosto una selección de cuentos provenientes de Las otras puertas, Cuentos crueles y Las panteras y el templo, todavía inédito. A través de El Escarabajo de Oro, conoce al escritor Julio Cortázar.
1974: con la publicación del número 48, deja de aparecer El Escarabajo de Oro.
1975: la obra Sobre las piedras de Jericó se estrena en el Teatro Armando Discépolo (Buenos Aires) con dirección de Luis Vives.
1976: Editorial Sudamericana publica el libro de cuentos Las panteras y el templo. Dirige El Ornitorrinco, revista de la que es cofundador, junto a Liliana Heker y Sylvia Iparraguirre. La revista, que se editará hasta 1985, es considerada una de las publicaciones más importantes en el campo de la resistencia cultural a la dictadura militar instaurada el 24 de marzo de este año.
1982: en enero, la editorial Galerna, de Buenos Aires, edita la antología de cuentos El cruce del Aqueronte. En el prólogo, Castillo explica:
El cruce del Aqueronte no es, no quiere ni simula ser, un libro nuevo. Es apenas un nuevo libro: una compilación o mapa personal en el que he reunido narraciones inéditas, textos no incluidos hasta hoy en libro y, sobre todo, cuentos publicados hace años. Le debo esta aclaración al lector atento, suponiendo que esa especie, como tantas otras, no se haya extinguido en la Argentina. O por decirlo así, se la debo a mi lector, suponiendo que el pronombre posesivo no suene aquí algo delirante o descomunal. En todo caso, me la debía a mí mismo: a una cierta ética que no toca sólo a la literatura (…) Quiero, pues, quedar en paz con quien me lea. Libros de cuentos, yo sólo he publicado tres: Las otras puertas, Cuentos crueles y Las panteras y el templo. Estos tres, y los que le sigan, integran un ciclo cuyo título general es Los mundos reales. El cruce del Aqueronte no pertenece a esa obra: es una selección a la que deliberadamente no voy a llamar antología

La obra El señor Brecht en el salón dorado es representada en función única en el Salón Dorado del Teatro Colón de Buenos Aires con música de Alicia Terzián. Luego se reestrena en Teatro Abierto, bajo la dirección de Raúl Serrano.

1984: recibe el Premio Konex – Diploma al Mérito a la primera obra publicada después de 1950.
1985: en abril, la editorial Emecé publica El que tiene sed, su primera novela; la protagoniza, entre otros, Jacobo Fiskler, un transparente homenaje a Jacobo Fijman.
1986: recibe el Primer Premio Municipal de Literatura por su novela El que tiene sed. Con la salida del número 14, deja de publicarse El Ornitorrinco.
1988: en agosto, aparece en Emecé el libro de ensayos Las palabras y los días.
El más antiguo [de estos textos] es anterior a 1960; el más reciente lo estoy redactando ahora. Su origen es casi oral. Fueron pensados, en su mayoría, para ser leídos en un programa de radio que, hacia 1975, compartíamos alegremente con Sylvia Iparraguirre y que tuvo la ambigua fortuna de ser prohibido tres veces en un mismo día, el 24 de marzo de 1976. Se llamaba Otras aguafuertes porteñas y, como es fácil verlo, estaba puesto bajo la advocación de Roberto Arlt. Las palabras y los días sigue estándolo. (…) He notado que en este libro abunda lo demasiado personal, como si no supiera escribir, sobre el tema que sea, más que apelando a la primera persona. Ya es tarde para corregirme. Hablo siempre de mí mismo, decía Unamuno, porque soy el hombre que tengo más a mano.

Abelardo Castillo, en el prólogo del libro
1991: en octubre, Emecé publica Crónica de un iniciado, novela cuya escritura se extendió durante casi treinta años.
Comencé mi primera lectura ingenua en idish, leyendo de atrás para adelante, leyendo, como se debe, la contratapa. Al llegar a la parte que dice: «Las ráfagas de la posmodernidad» confieso que me emocioné. Me trajo recuerdos. Recuerdo ―me dije― la última discusión con Castillo sobre los posmodernistas. Fue hace 25 años. Un cuarto de siglo, me dije con nostalgia y evoqué el Tortoni y los posmodernistas en la madrugada. Recuerdo a algunos: Juan Ramón Jiménez, Alfonsina Storni, Baldomero Fernández Moreno, González Lanuza y, sobre todo, Pedro Miguel Obligado y Francisco López Merino. Pedro Miguel Obligado y su traducción del cuervo de Poe; Francisco López Merino y su poema Ligeia, que escribió en homenaje a Poe. Me decepcionó, pese a la promesa de la contratapa, no encontrarlos en el libro. Salvo esto, como diría Borges, «no sé de un libro más ardido y volcánico, más trabajado por la desolación». Personalmente, creo que Crónica de un iniciado es una de las novelas más importantes que ha dado la literatura argentina. (…) Horacio, en su Epístola a los Pisones, aconseja guardar nueve años el manuscrito antes de publicarlo. Castillo se pasó en 21 años. Estuvo treinta escribiendo esta novela. Supongo que durante esos treinta años hizo otras cosas también. Pero yo recuerdo muchas noches y madrugadas en el Tortoni, viernes que se extendían desde el alba al crepúsculo, cuando Castillo solía tener sed y yo podía beber cosas más interesantes que la estólida agua mineral que bebo ahora, y Costantini, De Lellis, Marechal, Cortázar, Jobson, no estaban muertos, y Castillo nos leía las infinitas y cambiantes versiones de los capítulos de esta novela. (…) El reverendo padre Marcos Pizzariello, en su audición Tres minutos con usted, dijo una vez: «Todo tiene su fruto, todo tiene su precio». Castillo nos ha dejado una novela fundamental, una lección de literatura. Ese es el fruto. Veamos el precio. El pacto con el diablo de Esteban Espósito es el pacto de Castillo con la literatura. El precio es atroz. Justifica el fuego e instaura un lugar donde toda envidia es vana; toda vanidad, efímera; todo resentimiento, inútil; todo odio, insignificante; todo dolor, posible. El precio es la palabra, destrozarse en la palabra. El lema de El Escarabajo de Oro fue una frase de Nietzsche: «Di tu palabra y rómpete». Creo que la palabra ha sido dicha, Crónica de un iniciado ha sido escrita, el pacto está cumplido.

Isidoro Blaisten, texto escrito para la presentación de la novela y reproducido en la revista La Maga el 28 de noviembre de 1991
1992: la editorial Emecé publica en septiembre un nuevo libro de cuentos: Las maquinarias de la noche, cuarto volumen de la serie Los mundos reales. En este libro se encuentra «El tiempo y el río», un cuento dedicado a Florencio Sánchez.
1993: muere su padre, Abelardo Castillo. Recibe el Premio Nacional Esteban Echeverría por el conjunto de su obra. En una coproducción argentino-uruguaya y con guion y dirección de Jorge Rocca, se filma la película Patrón, según su cuento homónimo.
1994: recibe el Premio Konex de Platino, otorgado por la Fundación Konex, al mejor cuentista argentino del quinquenio 1989-1993.
1995: la editorial Emecé reúne su Teatro completo. El 6 de julio se estrena la película Patrón, según su cuento homónimo.
1996: recibe el Premio de Honor de la Provincia de Buenos Aires, compartido con Ernesto Sabato y Marco Denevi.
1997: la Editorial Perfil publica el volumen de ensayos Ser escritor. La Editorial Alfaguara reúne en un volumen sus Cuentos completos.
Abelardo Castillo arrastra desde hace tiempo el estigma de ser algo así como ’el’ escritor de los ’60. La renovación de la literatura argentina que supuso esa generación suele resumirse y trivializarse en pocas palabras (compromiso, por ejemplo). En cambio se da como obvio algo que no lo era en absoluto hasta entonces: a principios de los sesenta empezó a leerse a Borges no en contra de sino en paralelo a autores como Arlt, Marechal o Cortázar. Desde entonces, la literatura argentina pudo integrar con naturalidad dentro de un sistema de lecturas lo que hasta entonces era una dicotomía insalvable. Mientras Cortázar disimulaba a través de sus pirotecnias estilísticas que estaba escribiendo siempre el mismo puñado de cuentos, Borges, en cambio, lo hacía enfáticamente explícito (aun cuando no lo fueran). Una y otra modalidad son, en realidad, anverso y reverso de la misma cosa. Después de Borges y Cortázar, no puede no saberse esta lección, y estos Cuentos completos permiten ver por qué Castillo es el cuentista más poderoso de los sesenta (solo Walsh y Briante, en sus mejores cuentos, están a la altura de los mejores de Castillo, pero uno y otro, por diferentes motivos, dejaron una suma de cuentos menor).

Juan Forn, reseña publicada en Radar Libros n.º 7, suplemento del diario Página/12, en 1997
1999: Seix Barral publica El Evangelio según Van Hutten, su cuarta novela.
2000: en mérito al conjunto de sus obras, es distinguido con el Premio a la Trayectoria otorgado por la Asociación de Libreros Argentinos.
2001: se filma el cortometraje Negro, basado en su cuento Negro Ortega, con guion y dirección de Eduardo Pinto y Oscar Frankel.
2004: vuelve a recibir el Premio Konex – Diploma al Mérito, al mejor cuentista del quinquenio 1994-1998. Seix Barral anuncia para marzo de 2005 la publicación de su quinto libro de cuentos: El espejo que tiembla.
2007: recibe el Premio Casa de las Américas de Narrativa José María Arguedas por El espejo que tiembla.
2011: Recibe el Gran Premio de Honor de la SADE.
2013: La editorial Alfaguara anuncia la publicación de sus Diarios.
2014: la editorial Alfaguara publica, en un volumen, sus Diarios (1954-1991) y anuncia la edición de otro volumen que incluirá los diarios de 1991 en adelante. Recibe el Premio Konex de Brillante como la figura más importante de la última década de las Letras Argentinas.

Fallecimiento
Abelardo Castillo falleció en Buenos Aires el 2 de mayo de 2017 debido a una cirugía de la que no pudo recuperarse, provocándole una infección intestinal, según informaron allegados al escritor. Tenía 82 años de edad.

Novelas
La casa de ceniza (1968)
El que tiene sed (1985), Primer Premio Municipal
Crónica de un iniciado (1991), Segundo Premio Nacional
El evangelio según Van Hutten (1999)
Cuentos
Las otras puertas (1961)
Cuentos crueles (1966)
Las panteras y el templo (1976)
El cruce del Aqueronte (1982)
Las maquinarias de la noche (1992)
Los mundos reales (1997) – Cuentos completos
El espejo que tiembla (2005)
Del mundo que conocimos (2017)
Teatro
El otro Judas (1961) 1.er. Premio Festival de Teatro de Nancy en 1964.
Israfel (1964), 1.er. Premio Internacional de la UNESCO
Tres dramas (incluye El otro Judas, A partir de las 7 y Sobre las piedras de Jericó) (1968)
Teatro Completo (incluye El otro Judas, A partir de las 7, Israfel, Sobre las piedras de Jericó, El señor Brecht en el Salón Dorado, Salomé) (1995)
Ensayos
Discusión crítica a «La “crisis” del marxismo»
Las palabras y los días (1989)
Ser escritor (2005)
Desconsideraciones (2010)
Otros
El oficio de mentir, entrevistas con María Fasce (1997)
Diarios (1954-1991) (2014)

Galardones

Abelardo Castillo.
Mención Especial Premio Casa de las Américas 1961
Premio Internacional de Autores Contemporáneos (UNESCO)
Premio Municipal de Novela
Premio Nacional Esteban Echeverría
Premio Konex – Diploma al Mérito 1984
Premio Konex de Platino 1994
Premio Konex – Diploma al Mérito 2004
Premio Casa de las Américas de Narrativa José María Arguedas 2007
Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores 2011
Premio Konex de Brillante 2014

Reportaje
(por María Esther Gilio), fragmento

-¿Qué es la poesía para usted?
-No es un género, no es escribir versos, es una actitud frente al mundo. Cuando uno lee novelas como El gran Meaulnes, de Alain Fournier, está ante un objeto poético. El Adan Buenosayres, de Marechal, está atravesado en todo sentido por la poesía. Los cuadernos azules, de Adán, son la obra de un poeta que escribe en prosa.

-Pensemos un poco en Jorge Luis Borges…
-Yo no creo que Borges sea un gran poeta cuando escribe en verso, gran poeta en el sentido en que lo son Vallejo o Neruda. Siempre hay en su poesía algo de prosista, de hombre que sabe escribir verso, pero que no es poeta. Sin embargo, hay zonas de su prosa que son hondamente poéticas.

-¿Cuándo podemos decir «he aquí un poeta»?
-Yo diría que el poeta lo es por su manera de situarse ante el mundo.

Referencias

  1.  https://www.youtube.com/watch?v=wMGayaZoqKM
  2.  Gigena, Daniel. «Murió el escritor Abelardo Castillo». La Nación. Consultado el 2 de mayo de 2017.
  3.  «Revelan los nombres de intelectuales prohibidos por la dictadura militar». La Nación. 8 de noviembre de 2013. Consultado el 8 de noviembre de 2013.

(Biografía extraída en parte de El cuento argentino 1959-1970, publicado en la colección Capítulo de la editorial Centro Editor de América Latina).




Der moderne Buchdruck (La imprenta), cuarta escultura (de seis) que se pudo contemplar en la exposición berlinesa Walk of Ideas con motivo de la Copa Mundial de Fútbol de 2006.
Lienhard Schulz – Trabajo propio

Books

Libros antiguos en la biblioteca de Merton College (Universidad de Oxford, Reino Unido).
Tom Murphy VII – Trabajo propio

 Conmemoración celebrada a nivel mundial con el objetivo de fomentar la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Desde 1995 es una celebración internacional promovida por la UNESCO, el 23 de abril de 1996 se inició en varios países y en 2008 la celebración ya había alcanzado más de cien

El día 23 de abril fue elegido como «Día Internacional del Libro», pues supuestamente coincide con el fallecimiento de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616. Realmente Cervantes falleció el 22 y fue enterrado el 23 cuando se consignó la fecha del fallecimiento, mientras que Shakespeare murió el 23 de abril del calendario juliano, que corresponde al 3 de mayo del calendario gregoriano. En esta fecha también fallecieron William Wordsworth (en 1850) y Josep Pla (en 1981).

La Unión Internacional de Editores propuso esta fecha a la UNESCO, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. La Conferencia General de la UNESCO la aprobó en París el 15 de noviembre de 1995, por lo que a partir de dicha fecha el 23 de abril es el «Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor».

Capital Mundial del Libro

Foro sobre leer en voz alta afuera de la biblioteca del campus del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Ciudad de México.
En 2001 por iniciativa de la UNESCO se nombró a Madrid Capital Mundial del Libro.

Desde entonces cada 23 de abril, un comité de selección, integrado por representantes de la Unión Internacional de Editores (UIE), la Federación Internacional de Libreros (FIL), la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA) y la UNESCO,elige a diferentes ciudades del mundo que realizan durante el año actividades culturales relacionadas con los libros. En 2002 ocupó el puesto Alejandría, Nueva Delhi en 2003, Amberes en 2004, Montreal en 2005, Turín en 2006, Bogotá en 2007, Ámsterdam en 2008, Beirut en 2009, Liubliana en 2010, Buenos Aires en 2011, Ereván en 2012, Bangkok en 2013, Port Harcourt en 2014, Incheon en 2015, Wroclaw en 2016, Conakry en 2017 y Atenas en 2018

 

El libro antiguo

El libro comprendido como una unidad de hojas impresas que se encuentran encuadernadas en determinado material que forman un volumen ordenado, puede dividir su producción en dos grandes períodos: desde la invención de la imprenta de tipos móviles hasta 1801, y el periodo de producción industrializada.

Así libro antiguo es aquél libro que fue producido en el período manual de la imprenta, es decir que fue impreso con tipos móviles metálicos, estos libros fueron publicados desde la creación de la imprenta en el siglo XV hasta el siglo XIX.

La aparición de la imprenta de tipos móviles en 1440, revolucionó el proceso de producción del libro, aunque algunos procesos de la fabricación se mantuvieron igual que en la época de los scriptoria, la imprenta hizo relativamente más sencilla la producción de libros.

La coexistencia del desarrollo de la imprenta con el comienzo del movimiento humanista y la reforma luterana impulsaron el crecimiento de la industria del libro, puesto que vieron en él un medio de difusión masivo. Pero también existían otras circunstancias que ayudaron a la propagación del libro impreso, el auge de las universidades desarrolló un mercado más amplio para los libros entre las élites intelectuales laicas y religiosas. En medio siglo, la segunda mitad del siglo XV, el libro impreso se convirtió en un importante negocio internacional, los libreros e impresores fueron ante todo empresarios. Pero el libro también debe su expansión a la atención que algunos monarcas y religiosos pusieron en la imprenta, en 1468 el papa Paulo II ordenó imprimir las epístolas de san Jerónimo, por su parte el rey de Francia Carlos VII mandó a Nicolas Jenson a Alemania para aprender la técnica de impresión, con el tiempo los más importantes soberanos en Europa protegieron el desarrollo de la imprenta.

La superioridad de la imprenta sobre la xilografía fue incuestionable, la escritura era regular, impresión a ambas caras, rapidez de impresión y la posibilidad de volver a utilizar los caracteres para imprimir otros textos.

Se puede establecer una cronología del libro antiguo dividida en siglos, tomando como base ciertas características comunes en un siglo determinado:

Incunables siglo XV
Renacentistas siglo XVI
Barroco siglo XVII
Neoclásico siglo XVIII
Ilustrado siglo XIX

Due sportelli di libreria con scaffali di libri di musica.jpg

Trompe l’oeil che rappresenta le ante di una libreria appartenuta a Padre Giambattista Martini (sinistra cm. 165,5×78; destra cm. 165,5×75,5). Museo internazionale e biblioteca della musica di Bologna.

 

Desde los orígenes, la humanidad ha tenido que hacer frente a una cuestión fundamental: la forma de preservar y transmitir su cultura, es decir, sus creencias y conocimientos, tanto en el espacio como en el tiempo.

El planteamiento de esta cuestión supone: por un lado, determinar la forma de garantizar la integridad intelectual del contenido de la obra y la conservación del soporte en el que fue plasmada, y por otro, encontrar el medio por el cual se mantendrá inalterada la intención o finalidad para la cual se concibió.

Los orígenes de la historia del libro se remontan a las primeras manifestaciones pictóricas de nuestros antepasados, la pintura rupestre del hombre del paleolítico. Con un simbolismo, posiblemente cargado de significados mágicos, estas pinturas muestran animales, cacerías y otras escenas cotidianas del entorno natural del hombre antiguo, que trataba de dominar las fuerzas adversas de la naturaleza capturando su esencia mediante su representación. Son el más antiguo precedente de los primeros documentos impresos de que se tiene memoria.

Libros.
User:David Monniaux, flickr user 007 Tanuki, User:Jorge Ryan, and User:ZX95 – File:Uncut book p1190369.jpg , File:Used books 001.jpg , and File:Austria – Admont Abbey Library – 1407.jpg

Comunicación oral y formas rudimentarias
Las señales gestuales fueron la primera forma de expresar y transmitir mensajes. La palabra hablada es la manera más antigua de contar historias. Mediante fórmulas de valor mnemotécnico2 se estructuraban narraciones, que pasaban de generación en generación como valiosa herencia cultural de los más diversos grupos humanos. Dichas reglas mnemotécnicas ayudaban tanto a la memorización como a la difusión de los relatos. Es el caso de los poemas homéricos, que han merecido valiosos estudios sobre el particular. Posiblemente, gran parte de las tradiciones y leyendas han tenido semejante inicio. Esta transmisión oral tenía el inconveniente de los «ruidos» que deformaban el mensaje. La mayoría de las veces era el narrador (rapsoda, aeda, juglar) quien en función de sus intereses la deformaba de una u otra forma.

La escritura
Cuando los sistemas de escritura fueron inventados en las antiguas civilizaciones, el hombre utilizó diversos soportes de escritura: tablillas de arcilla, ostracon, placas de hueso o marfil, tablas de madera, papiros, tablillas enceradas, planchas de plomo, pieles curtidas, etc.

La escritura fue el resultado de un proceso lento de evolución con diversos pasos: imágenes que reproducían objetos cotidianos (pictografía); representación mediante símbolos (ideografía); y la reproducción de sílabas y letras.

Los más antiguos vestigios de escritura se encuentran, hacia finales del IV milenio a. C., en el Antiguo Egipto, con jeroglíficos, y la antigua Mesopotamia, mediante signos cuneiformes (escritura cuneiforme; utilizaban una varilla con sección triangular, que al hendir en placas de arcilla, dejaba una marca en forma de cuña). La usaron los sumerios, acadios, asirios, hititas, persas, babilonios etc. La escritura egipcia, que perduró más de tres milenios, mediante jeroglíficos, representaba ideas abstractas, objetos, palabras, sílabas, letras y números. Evolucionó en las escrituras hierática y demótica. Otros pueblos, como los hititas y los aztecas también tuvieron tipos propios de escritura.

La producción de libros en Europa crecía desde 500 hasta 1800 por el factor de más de 70 000.11 El evento clave era la invención de la imprenta por Gutenberg en el siglo XV.
Tentotwo – Trabajo propio Data from: Buringh, Eltjo; van Zanden, Jan Luiten: “Charting the “Rise of the West”: Manuscripts and Printed Books in Europe, A Long-Term Perspective from the Sixth through Eighteenth Centuries”, The Journal of Economic History, Vol. 69, No. 2 (2009), pp. 409–445 (416–417, tables 1&2)

El auge del libro

La producción de libros en Europa crecía desde 500 hasta 1800 por el factor de más de 70 000.11 El evento clave era la invención de la imprenta por Gutenberg en el siglo XV.
No es sino hasta mediados del siglo XVIII, una vez que el libro ha superado las dificultades tecnológicas que le impedían convertirse en una mercancía, que este inicia su rápido ascenso dentro del gusto de las minorías ilustradas de la sociedad.

La invención de la imprenta y el desarrollo del papel, así como la aparición de centros de divulgación de las ideas, permitieron la aparición del escritor profesional que depende de editores y libreros principalmente y ya no del subsidio público o del mecenazgo de los nobles o de los hombres acaudalados.

Además, surge una innovación comercial que convierte al libro en una mercancía de fácil acceso a los plebeyos y los pobres, que consiste en las librerías ambulantes, donde el librero cobra una cantidad mensual para prestar libros, que al ser devueltos le permiten al lector-usuario recibir otro a cambio.

El mismo libro, se convierte en un avance que da distinción a los lectores como progresistas en un siglo en que el progreso es una meta social ampliamente deseada y a la que pueden acceder por igual nobles y plebeyos, creando una meritocracia de nuevo cuño.

A pesar de lo anterior, la minoría que cultiva el gusto por el libro se encuentra entre los nobles y las clases altas y cultivadas de los plebeyos, pues sólo estos grupos sociales saben leer y escribir, lo que representa el factor cultural adicional para el inevitable auge del libro.

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La censura de libros
Otro importante factor que fomentó el aprecio por los libros fue la Censura, que si bien solía ejercerse también en periodos anteriores a los siglos XVII y XVIII, es precisamente en esta época cuando adquiere mayor relevancia, puesto que los libros se producen por millares, multiplicando en esa proporción la posibilidad de difundir ideas que el Estado y la Iglesia no desean que se divulguen.

En 1757 se publicó en París un decreto que condenaba a muerte a los editores, impresores y a los autores de libros no autorizados que se editarán, a pesar de carecer de dicha autorización. La draconiana medida fue complementada con un decreto que prohibía a cualquiera que no estuviera autorizado a publicar libros de tema religioso. En 1774, otro decreto obligaba a los editores a obtener autorizaciones antes y después de publicar cada libro y en 1787, se ordenó vigilar incluso los lugares libres de censura.

Estas medidas lo único que lograron fue aumentar el precio de los libros y obligar a los libreros ambulantes a no incluirlos en su catálogo, con lo cual incrementaron el negocio de los libros prohibidos, que de esta manera tenían un mayor precio y despertaban un mayor interés entre la clase alta que podía pagar el sobrevalor, con lo cual se fomentaron en el exterior, en Londres, Ámsterdam, Ginebra y en toda Alemania, las imprentas que publicaban libros en francés. Así fueron editados hasta la saciedad Voltaire, Rousseau, Holbach, Morell y muchos más, cuyos libros eran transportados en buques que anclaban en El Havre, Boulogne y Burdeos, desde donde los propios nobles los transportaban en sus coches para revenderlos en París.

En tanto la censura se volvió inefectiva e incluso los censores utilizaron dicha censura como medio para promover a astutos escritores y editores. Así, por ejemplo, cuando el todopoderoso ministro Guillaume-Chrétien de Lamoignon de Malesherbes revocó la autorización para publicar L’Encyclopédie, fue él mismo quien protegió a la obra cumbre de la Ilustración para después distribuirla de manera más libre, lo mismo hizo para proteger Emile y La nouvelle Éloise.

Confección de un libro
Normalmente, un libro es impreso en grandes hojas de papel, donde se alojan 8 páginas a cada lado. Cada una de estas grandes hojas es doblada hasta convertirla en una signatura de 16 páginas. Las signaturas se ordenan y se cosen por el lomo. Luego este lomo es redondeado y se le pega una malla de tela para asegurar las partes. Finalmente las páginas son alisadas por tres lados con una guillotina y el lomo pegado a una tapa de cartón. Toda esta tarea se realiza en serie, inclusive la encuadernación.

En el caso de que las hojas no sean alisadas mediante un proceso de corte, se habla de un libro intonso.

Las imprentas más modernas pueden imprimir 16, 32 y hasta 64 páginas por cara de grandes hojas, luego, como se mencionara más arriba, se las corta y se las dobla. Muchas veces el texto de la obra no alcanza a cubrir las últimas páginas, lo que provoca que algunos libros tengan páginas vacías al final del mismo, aunque muchas veces son cubiertas con propaganda de la editorial sobre textos del mismo autor o inclusive otros de su plantilla.

Los importantes avances en desarrollo de software y las tecnologías de impresión digital han permitido la aplicación de la producción bajo demanda (en inglés el acrónimo P.O.D.) al mundo del libro. Esto está permitiendo eliminar el concepto de “Libro Agotado” al poder reimprimirse títulos desde un sólo ejemplar, y se está fomentando la edición de libros en tiradas muy cortas que antes no eran rentables por los medios tradicionales.

Cómo aplicación más innovadora, las librerías electrónicas más reconocidas están además ofertando a todo el mundo libros que no son fabricados hasta que son vendidos. Esto es posible sólo por estar dados de alta en los sistemas de producción de compañías internacionales como Lightning Source, Publidisa, Booksurge, Anthony Rowe, etc.

El libro electrónico

A finales de 1971 comenzó a desarrollarse lo que hoy denominamos libro digital o electrónico. Michael Hart fue el impulsor del Proyecto Gutenberg, que consistía en la creación de una biblioteca digital totalmente gratis, donde podíamos encontrar obras de autores como Shakespeare, Poe y Dante entre otros, todas ellas obras de dominio público. En 1981 se produce un importante avance, ya que sale a la venta el primer libro electrónico: Random House’s Electronic Dictionary. Sin embargo, fue en marzo de 2001 cuando el libro digital (también conocido como eBook) experimentó su máxima expansión gracias al novelista Stephen King, quien lanzó al mercado a través de la red su novela Riding the Bullet. La obra, en apenas 48 horas, vendió 400 000 copias, al precio de dos dólares y medio la copia.El mes siguiente Vladímir Putin también sacó a través de Internet sus memorias.

Desde este momento comenzaron a aparecer varias editoriales electrónicas y muchas tiendas virtuales empezaron a incorporar libros electrónicos en sus catálogos.

El libro como indicador de celebridad
En el año 2000 se recogían los siguientes datos: “Si la celebridad de un individuo consiste en que se escriba un libro sobre él, […] Jesucristo es aún el personaje que goza de más fama en el mundo actual”, dice el periódico británico The Guardian. Una investigación que tomó como base los libros de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, con sede en Washington, D.C., reveló la existencia de 17 239 obras acerca de Jesús, casi el doble que de William Shakespeare, quien alcanza el segundo lugar, con 9801. Vladimir Lenin resulta el tercero, con 4492, seguido de Abraham Lincoln, con 4378, y de Napoleón I, con 4007. El séptimo puesto, con 3595, lo ocupa María, la madre de Jesús, quien es la única mujer entre los treinta principales. La siguiente es Juana de Arco, con 545. Encabeza la nómina de compositores Richard Wagner, tras quien vienen Mozart, Beethoven y Bach. Picasso es el número uno de los pintores, seguido de Leonardo da Vinci y Miguel Ángel. Da Vinci, sin embargo, se lleva la palma en la lista de científicos e inventores, superando a Charles Darwin, Albert Einstein y Galileo Galilei. “No figura ningún personaje vivo en los treinta primeros lugares”, agrega el rotativo.

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Partes del libro

Sobrecubierta: No todos los libros la tienen, pero es relativamente frecuente.
Cubierta: se llama también “pasta” es consistente. Constituye el aspecto externo del libro y se extienden por la cubierta, lomo y la contracubierta.
Lomo: es donde se imprimen los datos de título, número o tomo de una colección, el autor, logotipo de la editorial, etc.
Guardas: hojas que unen las tapas con el resto del libro.
Anteportada o portadilla: va antes de la portada y se pone el título.
Contraportada: Página par posterior a la portadilla, generalmente blanca.
Portada: se indican los datos del libro.
Página de derechos de propiedad o de créditos: Reverso de la portada. Es la página de propiedad literaria o copyright, editor, fechas de las ediciones del libro, reimpresiones, depósito legal, título en original si es una traducción, créditos de diseño, etc.
Hojas de cortesía o de respeto: folios en blanco que se colocan al principio y al final del libro.
Cuerpo de la obra: conjunto de hojas que constituyen el texto del libro.
Página: Cada una de las hojas con anverso y reverso numerados.
Cita
Dedicatoria (Texto con el cual el autor dedica la obra, se suele colocar en el anverso de la hoja que sigue a la portada. No confundir con dedicatoria autógrafa del autor que es cuando el autor, de su puño y letra, dedica la obra a una persona concreta.)
Paratexto
Epígrafe
Prólogo o introducción: Es el texto previo al cuerpo literario de la obra.
Índice: es una lista ordenada que muestra los capítulos, artículos materias u otros elementos del libro, etc.
Prefacio = Avant-propos
Preámbulo
Presentación
Capítulo
Bibliografía
Colofón
Epílogo
Biografía: En algunos libros se suele agregar una página con la biografía del autor o ilustrador de la obra.

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Tipos de libros

De acuerdo con el contenido los libros se pueden clasificar en:

Científicos
Literatura y lingüísticos
De viaje
Biografías
Libro de texto
Libros de gran formato (Coffee Table Book)
De referencia o consulta
Monografías
Recreativos
Poéticos
En las bibliotecas se suele utilizar el Sistema Dewey de clasificación por materias.

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Bibliografía

  • Barbier, Frédéric (2005). Historia del libro. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 84-206-7755-8.
  • Buringh, Eltjo; van Zanden, Jan Luiten (2009). «Charting the “Rise of the West”: Manuscripts and Printed Books in Europe, A Long-Term Perspective from the Sixth through Eighteenth Centuries». The Journal of Economic History. Vol. 69, No. 2.
  • Castillo, Antonio (2005). Historia mínima del libro y la lectura. Madrid: Siete Mares. ISBN 84-933012-5-6.
  • Chivelet Villarruel, Mercedes (2003). Historia del libro. Boadilla del Monte: Acento Editorial. ISBN 84-483-0738-0.
  • Dahl, Svend (1999). Historia del libro. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 84-206-6728-5. Parece corresponder a una reimpresión de Dahl, Svend (1997). Historia del libro. Barcelona: Ediciones Altaya. ISBN 84-487-0908-X.
  • Díaz-Plaja, Aurora (2005). Pequeña historia del libro. Barcelona: Editorial Mediterrània. ISBN 84-8334-642-7.
  • Escolar Sobrino, Hipólito (1994). De los incunables al siglo XVIII: historia ilustrada del libro español. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez. ISBN 84-86168-91-0.
  • —; Carrión Gútiez, Manuel (1996). Los manuscritos : historia ilustrada del libro español. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez. ISBN 84-86168-77-5.
  • — (2004). Manual de historia del libro. Madrid: Gredos. ISBN 84-249-2263-8.
  • IliN, Martín. Historia del Libro. México: Ediciones Quinto sol. ISBN 9789505165063.
  • Martín Abad, Julián (2004). Los libros impresos antiguos. Valladolid: Universidad de Valladolid. ISBN 84-8448-279-0.
  • Martínez de Sousa, José (1999). Pequeña historia del libro. Gijón: Trea Ediciones. ISBN 84-95178-50-8.
  • — (2005). Manual de edición y autoedición. Madrid: Ediciones Pirámide. ISBN 84-368-1931-4.
  • Millares Carlo, Agustín (1993). Introducción a la historia del libro y de las bibliotecas. Madrid: Fondo de Cultura Económica. ISBN 84-375-0371-X.
  • Pedraza Gracia, José Manuel; Clemente, Yolanda; de los Reyes, Fermín (2003). El libro antiguo. Madrid: Síntesis.ISBN 978-8497561532.
  • Thiollet, Jean-Pierre (2005). Je m’appelle Byblos. París: H & D. ISBN 2 914 266 04 9.

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{7 abril, 2017}   William Wordsworth – Poeta

Natalicio

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Retrato de William Wordsworth en 1842, por Benjamin Robert Haydon

William Wordsworth (7 de abril de 1770-23 de abril de 1850) fue uno de los más importantes poetas románticos ingleses. Con Samuel Taylor Coleridge, contribuyó a la evolución de la época romántica en la literatura inglesa con su publicación conjunta de Baladas líricas en 1798. Esta obra influyó de modo determinante en el paisaje literario del siglo XIX. Fue el poeta laureado de Inglaterra desde 1843 hasta su muerte en 1850.

El carácter fuertemente innovador de su poesía, ambientada en el sugerente paisaje del Lake District (la región de los lagos), en el norte de Cumberland, radica en la elección de los protagonistas, personajes de humilde extracción, del tema, que es la vida cotidiana, y del lenguaje, sencillo e inmediato.

Wordsworth, Coleridge y Southey fueron conocidos como lakistas, por inspirarse en el mismo paisaje de los lagos.

El segundo de cinco hermanos, Wordsworth nació en Cockermouth en Cumberland, parte de la pintoresca región de los lagos. Al morir su madre en 1778, su padre lo envió al colegio de Hawkshead. En 1783 murió su padre, que era abogado y asesor de James Lowther, primer conde de Lonsdale, un hombre muy despreciado en la región. La herencia consistía en cerca de £5000, gran parte de ella reclamada al conde, quien frustró estas demandas hasta su muerte en 1802. El sucesor del conde, sin embargo, pagó lo reclamado con interés. Después de la muerte de su padre, los niños Wordsworth quedaron bajo la tutela de sus tíos. Aunque muchos aspectos de su infancia fueron positivos, Wordsworth recordaba brotes de soledad y ansiedad. Tardó muchos años en recobrarse de la muerte de sus padres y la separación de sus hermanos.

Comenzó a estudiar en el Saint John’s College, de Cambridge en 1787. En 1790, con su amigo Robert Jones, emprendió un viaje a pie por el continente, visitando la Francia revolucionaria. Llegó a París justo cuando se celebraba el primer aniversario de la Toma de la Bastilla, y apoyó el movimiento republicano. Después estuvo en Italia. Regresó a Inglaterra y, al año siguiente, se graduó en Cambridge sin honores.

Francia
En noviembre de 1791, Wordsworth regresó a Francia, donde estuvo cerca de un año. El ambiente parisino lo llevó a abrazar los ideales anarquistas y libertarios de tantos pensadores rebeldes y revolucionarios de la época. Su viaje por Europa incluyó los Alpes e Italia. Llevado de las ideas revolucionarias, repudió no sólo la fe cristiana sino incluso la institución de la familia y del matrimonio. Se relacionó con diversas mujeres, entre ellas la francesa, Annette Vallon, de quien se enamoró. En 1792 tuvieron una hija, Caroline. Debido a la falta de dinero y a las tensiones entre Gran Bretaña y Francia, ese año regresó a Inglaterra. En 1793, Wordsworth expresó abiertamente sus convicciones políticas en A Letter to the Bishop of Llandaff (Carta al obispo de Llandaff), en la que defiende el ateísmo y la causa revolucionaria, alabando la ejecución de Luis XVI de Francia. Involucrado en las luchas intestinas de los girondinos, su vida estuvo en peligro cuando Robespierre reprimió con sangre a su facción. El Reinado del Terror le apartó del movimiento republicano, y la guerra entre Francia y Gran Bretaña le impidió volver a ver a Annette y Caroline durante varios años. Es posible que en esta época sufriera depresión e inestabilidad emocional.

Primera publicación y Baladas líricas
En 1793 se publicó la primera poesía de Wordsworth: las colecciones An Evening Walk (Un paseo por la tarde) y Descriptive Sketches (Bocetos descriptivos). En 1795 recibió un legado de £900, lo que le permitió seguir escribiendo poesía. Ese mismo año conoció a Samuel Taylor Coleridge, lo que determinó su acercamiento a la filosofía de Immanuel Kant y al romanticismo alemán. El trauma que le supuso la separación de la Francia revolucionaria y de Annette se encuentra expresado en el drama The Borderers (1795). Coleridge y Wordsworth desarrollaron rápidamente una amistad íntima. En 1797, Wordsworth y su hermana, Dorothy, se trasladaron a Somerset, tan solo a unas millas de la casa de Coleridge en Nether Stowey. Wordsworth y Coleridge produjeron Baladas líricas (1798). Entre sus poemas, destacan Tintern Abbey (Versos escritos pocas millas más allá de la abadía de Tintern) y Michael, en la que muestra «la dignidad trágica que se le puede dar a la historia de un pastor y su hijo» (Ifor Evans).

Coleridge participó en la colección con cuatro poesías, entre ellas la The Rime of the Ancient Mariner (Rima del anciano marinero); estas poesías no desentonan, ni por su estilo, ni por su lenguaje, del resto de la obra.

Las Baladas mostraron una naturaleza vibrante de una espiritualidad y de una sensualidad bien lejana de la fría diosa razón de los ilustrados, aunque quedara en Wordsworth aquella sensibilidad democrática y una espontánea simpatía hacia las clases más humildes o desaventajadas, inspirada por la revolución.

Ediciones posteriores de las Baladas incluyeron más poemas y un Preface (Prefacio) a los poemas. Este Prefacio es considerado obra central de la teoría literaria romántica. Wordsworth expone lo que considera los elementos de un nuevo tipo de poesía, una basada en el “verdadero idioma de los hombres”. Evita la dicción poética de mucha de la poesía del siglo XVIII. Proporciona su famosa definición de poesía como el espontáneo desbordamiento de poderosos sentimientos, de “emociones recogidas en el sosiego”.

Alemania

William Wordsworth en 1798. William Shuterhttp://rmc.library.cornell.edu/collections/wordsworth.html

Wordsworth, Dorothy, y Coleridge viajaron a Alemania. Durante el duro invierno de 1798-1799, Wordsworth y Dorothy vivieron en Goslar, y a pesar de su extrema soledad y estrés, empezó a trabajar en una pieza autobiográfica luego titulada The Prelude (El preludio).

Se cree que en 1799 escribió los cuatro primeros poemas de los cinco agrupados normalmente con el título de Lucy poems (Poemas de Lucy). Están dedicados a una mujer muerta en juventud, no identificada; en ellos expresa su culto a la juventud, a la ingenuidad y el candor, así como la visión panteísta de la naturaleza.

Los Wordsworth regresaron a Inglaterra, instalándose en Dove Cottage, Grasmere, siempre en el Lake District, y esta vez los acompañaba el poeta Robert Southey. En esta época, muchos de sus poemas giran en torno a la muerte, la resistencia, la separación y el dolor.

Matrimonio
En el año 1802 viajó con su hermana Dorothy a Francia a visitar a Annette y Caroline. Gracias al éxito de las Baladas líricas y a 4500 libras esterlinas recibidas a la muerte del conde de Lonsdale, gozó de cierto alivio económico, enviando a Annette parte de ese dinero.

Es el mismo año en que se casa con Mary Hutchinson, amiga de la infancia, de quien Dorothy, que siguió viviendo con ellos, acabó haciéndose íntima amiga. Al año siguiente, Mary dio a luz al primero de sus cinco hijos, John.

En 1802 escribe algunos de sus más famosos sonetos, forma que empleaba para expresar momentos conmovedores de su propia experiencia: Composed upon Westminster Bridge (Compuesto bajo el puente de Westminster) y (I griev’d for Buonaparte with a vain And an unthinking grief).

Madurez: el Wordsworth conservador
Durante años, Wordsworth había planeado escribir un largo poema filosófico en tres partes, que pretendía llamar The Recluse.

Como apéndice al mismo, empezó a escribir en 1798-1799 un poema autobiográfico, al que llamaba el “Poema a Coleridge”. Comenzó a ampliarlo y finalmente decidió que fuese un prólogo y no un apéndice.

Tanto la salud de Coleridge como su relación con Wordsworth empezaron a decaer en 1804, año en que tuvieron una viva discusión que determinó el final de su colaboración. El enfrentamiento entre ambos derivaba, por un lado, de la creciente adicción de Coleridge al opio y, por otro, de sus divergencias ideológicas: Wordsworth fue adoptando posiciones más conservadoras, tanto en el plano poético como en el político y social, mientras que Coleridge tendía al idealismo alemán y a la búsqueda simbólica. Ese año Wordsworth se hizo amigo de Robert Southey.

Con la proclamación de Napoleón como emperador de Francia (1805), el último resto de liberalismo de Wordsworth cayó, y a partir de entonces se identificó a sí mismo como tory. Él, que en Francia había visto el emblema de la democracia y la libertad, se sintió traicionado y comenzó a replegarse gradualmente a posiciones moderadas, incluso conservadoras, sobre todo de 1808 en adelante, hasta abrazar la religión anglicana y la monarquía con el compromiso victoriano.

Ese mismo año murió ahogado en el mar su hermano John, lo cual le afectó profundamente. Su muerte, y la de Nelson, le llevaron a hacer, en Character of the Happy Warrior, un “noble resumen de la vida de acción” (Evans). Al tiempo, acabó de escribir su Poema a Coleridge, pero rehusaba publicar un trabajo tan personal hasta que hubiese terminado The Recluse.

Poems in Two Volumes (1807), que contienen la famosa Ode: Intimations of Immortality from Recollections of early Childhood u Oda a la inmortalidad, que contiene el conocido fragmento Though nothing can bring back the hour / Of splendour in the grass, of glory in the flower (Aunque nada puede hacer volver la hora / del esplendor en la hierba, de la gloria en flor). En esta obra recuerda la intuición mística de una vida anterior al nacimiento, que muere en este mundo material, pero que puede recuperarse en algunos momentos afortunados en presencia de la naturaleza (Evans). Hasta entonces, solo se le conocía públicamente por sus Baladas líricas, y confiaba en que esta colección cimentaría su reputación; sin embargo, tuvo una tibia recepción.


William Wordsworth, reproducido del original de Margaret Gillies, 1839. probably Margaret Gillies (1803-1887) From en:, uploaded 13:55, 12 October 2002 by Magnus Manske – “Courtesy of the University of Texas Libraries, The University of Texas at Austin.” 
A portrait of William Wordsworth. This is apparently an 1873 reproduction of an 1839 watercolor by Margaret Gillies (1803-1887)
En la época de las guerras napoleónicas escribió varios poemas de tema español, entre ellos, Hail, Zaragoza! If with unwet eye (1809); Ah! where is Palafox? Nor tongue nor pen (1810); The Oak of Guernica (1810); o The French and the Spanish Guerillas (1810).

Dos de sus hijos, Thomas y Catherine, murieron en 1812. Al año siguiente, se trasladó a Rydal Mount, Ambleside donde pasó el resto de su vida, salvo algún viaje esporádico.

En 1814 publicó The Excursión (La excursión) como la segunda parte de la obra en tres partes The Recluse. Nunca completó las partes primera y tercera. Escribió un poético Prospectus a The Recluse en el que expone la estructura e intención del poema; este Prospectus contiene algunas de sus más famosas frases sobre la relación entre la mente humana y la naturaleza.

Algunos críticos modernos consideran que su producción decayó a partir de mediados de los años 1810. Pero este declive pudo obedecer más bien a un cambio en su estilo de vida y sus creencias. En torno a 1820, disfrutó del éxito al tiempo que se produjo un cambio en la opinión crítica contemporánea hacia sus primeras obras. Ese mismo año viajó a Italia, y en la misma década, a Holanda (1823) y a Bélgica (1828).

De esta época de decadencia en su obra poética destaca Inside King’s College Chapel, Cambridge (En la capilla de King’s College, Cambridge, 1822).

Su hermana Dorothy padeció una grave enfermedad en 1829, quedando inválida para el resto de su vida. El gobierno le incluyó en la lista civil, cobrando una pensión que llegaba a £300 por año en 1842. En la cumbre de su fama y riqueza, fue distinguido con el título de poeta laureado en 1843. Cuando su hija Dora murió en 1847 cesó su producción poética.

Murió en Rydal Mount el 23 de abril de 1850 y fue enterrado en la iglesia de St. Oswald en Grasmere.

Su viuda Mary publicó el Poema a Coleridge, como The Prelude (El preludio) meses después de su muerte. Aunque esto no provocó mucho interés en 1850, desde entonces ha sido reconocido como su obra maestra. Así, Ifor Evans considera que quizás se trate “del más grande de los poemas modernos en inglés: la memoria espiritual de una mente singular, que recuerda con honestidad sus propias experiencias íntimas, a la que debemos unir una extraña capacidad para hacer inteligibles los recuerdos”.

Obra
Significado de las Baladas líricas.
La revolución romántica llega a Inglaterra con las Baladas líricas. Es cierto que autores de tendencia aparentemente romántica, como Blake, le habían precedido en aquel decenio, y que la sensibilidad romántica, un poco como todos los movimientos artísticos, no se aparta totalmente de la tradición inmediatamente anterior.

La gran moda de las baladas “populares” (McPherson) presentaba estas poesías como redescubiertas o respetuosas con tradiciones populares, pero en realidad habían sido escritas o ampliamente manipuladas por los autores. Obras como las Night Thoughts (Meditaciones nocturnas) de Young y la Elegy Written in a Country Churchyard (Oda escrita en un cementerio campesino) de Gray mostraban el interés por aquellos difuntos sin nombre por pertenecer a los estratos más humildes de la sociedad.

En el Prefacio de 1802 escribió: : «el principal objeto propuesto con estos poemas era escoger incidentes y situaciones de la vida ordinaria y relatarlos o describirlos completamente y, en tanto como fuera posible, en una selección de lenguaje realmente usado por los hombres, y al mismo tiempo verter sobre aquéllos un cierto colorido de la imaginación, por el cual las cosas corrientes serían presentadas al espíritu con inusitado aspecto» (Gullón). Abandonó, declaradamente, el modelo clasicista del siglo XVIII, no tanto por motivos estéticos como por razones éticas.

Sin embargo, sólo aparentemente se trata de una poesía “artless”, sin arte. Utiliza sabiamente el verso blanco tradicional, que le permite evitar la rima y utilizar palabras y expresiones populares, con el efecto de imitar el habla común. A diferencia de Pope y Dryden, el arte se encuentra aquí hábilmente disimulado, reducido a lo indispensable, porque que el mensaje poético está más en el contenido que en la forma. No se dirige a un público cortesano, sino a la sociedad en general.

En esto se opone a Coleridge, quien no renuncia a los arcaísmos ni a la rima. Los dos poetas se consideraban investidos de una misión espiritual: para los románticos la poesía es algo «más que la pura y simple puesta en verso de la verdad filosófica: el poeta era también el profeta, y no se limitaba a transcribir la verdad recibida de otros más era él mismo el iniciador de la verdad» Anthony Burgess).

El valor del recuerdo
Mientras Coleridge ve la poesía como fuga de la realidad, Wordsworth dialoga con el presente y la sociedad.

Aunque su poesía se ambienta en el paisaje rural de los lagos ingleses, es también “recollection in tranquillity”, literalmente, “recuerdo en la quietud” de experiencias personales vividas en la naturaleza que enriquecen al que vive constreñido por la realidad de la metrópoli industrial. El evocar pasiones y emociones ya extinguidas en el tiempo implican al lector activamente.

Ninguna de sus poesías ejemplifica mejor esta tendencia que Tintern Abbey. Cuando el concluye de una forma veredigna que esta es una de sus mejores obras ya que recibio mucha inspiracion al recordar cuando era niño y vivia con su madre en el campo.

La ética de la naturaleza
Inmortalizando el Lake District en su poesía, Wordsworth hizo que el mundo conociera esta región favorecida por la naturaleza y, además, puso en evidencia los valores éticos y no puramente materiales o utilitarios del entorno.

La naturaleza, según él mismo dijo, lo inició a la vida: las largas caminatas por las montañas de Cumberland despertaron sus sentidos forzándolo a salir de la profunda introversión en la que estaba encerrado desde pequeño debido a sus graves problemas familiares.

Este amor a la naturaleza se refleja en su poema Iba solitario como una nube.

No debe sorprender, pues, que la naturaleza sea esa providencial y divina: Dios se identifica con todo lo creado, es un Dios inmanente y visible. Tal visión panteísta y neoplatónica del Universo invade su primera poesía, como puede verse en el más famoso de los Poemas de Lucy: A slumber Did My Spirit Seal.

También es neoplatónica la creencia de Wordsworth en que los niños y los pueblos no civilizados se encuentran más cercanos a Dios porque en ellos permanece la memoria del mundo celeste anterior al nacimiento. En sus Baladas líricas hay niños, vagabundos, discapacitados, locos: sujetos “inconvenientes” que escandalizaron en los primeros años después de la publicación de la obra pero que, con el tiempo, abrieron el camino a una mayor solidaridad social, provocando que tantos victorianos lucharan por grandes reformas sociales, tanto en sus escritos como en la política.

Juicios críticos
Siglo XIX
Es difícil imaginar la evolución del Romanticismo inglés sin las Baladas líricas.

Gracias a las limitaciones de los derechos de autor de la época, que permitían publicar parcialmente de una colección de parte de otros editores sin pagar derechos, sus Baladas acabaron por ser publicadas en millares de copias en periódicos, proporcionándole una fama mayor que la que habría tenido con la sola publicación de su libro. La primera edición vendió quinientas copias, una buena tirada para aquella época, mientras que periódicos como The Critical Review y la Lady Magazine alcanzaban cifras entre cuatro mil y diez mil copias.

Su éxito llegó a los Estados Unidos, donde se publicó en revistas como la Literary Magazine.

Durante la época victoriana Matthew Arnold defendió la revolución poética de Wordsworth frente a detractores que sólo se fijaban en su aspecto solemne de poeta laureado.

El siglo XX
A principios del siglo XX, se produjo un redescubrimiento de las Baladas líricas por parte de la crítica, con numerosos estudios, como el de Herbert Read (1930). De aquellos años fue el trabajo de Basil Willey, sobre la cultura inglesa del siglo XVII y XVIII, que evidencia la relación entre el poeta y el empirismo y la Revolución francesa.

Magistral es The Mirror and the Lamp de M.H. Abraham. Una voz disidente es la de Robert Mayo (1954), que vio en muchos personajes de Wordsworth una falta de originalidad y una deuda excesiva con las baladas dieciochescas. Muy interesantes son estudios más recientes, como los de P.D. Sheats (1973) y John J. Jordan (1970 y 1976).

Ifor Evans advierte que, aunque su visión de la naturaleza fuera una ilusión, al registrarla “alcanzó muchas experiencias en los rincones secretos de la naturaleza humana, hasta el punto de que muy pocas mentes sensibles dejarán de descubrir en sus poemas algo que responda a sus propias intuiciones”.

Fuente: Wikipedia

Animal Tranquillity And Decay
William Wordsworth

 

Birds
The little hedgerow birds,
That peck along the roads, regard him not.
He travels on, and in his face, his step,
His gait, is one expression: every limb,
His look and bending figure, all bespeak
A man who does not move with pain, but moves
With thought.–He is insensibly subdued
To settled quiet: he is one by whom
All effort seems forgotten; one to whom
Long patience hath such mild composure given,
That patience now doth seem a thing of which
He hath no need. He is by nature led
To peace so perfect that the young behold
With envy, what the Old Man hardly feels.

Birds

Tranquilidad y Decadencia Animal
William Wordsworth

Los pequeños pájaros del seto,
Ese picoteo a lo largo de las carreteras, no lo consideran.
Él viaja, y en su cara, su paso,
Su paso, es una expresión: cada miembro,
Su mirada y figura de plegado
Un hombre que no se mueve con dolor, sino que se mueve
Con pensamiento. Él es insensiblemente subyugado
Para establecerse tranquilo: es uno por quien
Todo esfuerzo parece olvidado; Uno a quien
La paciencia larga tiene tal tranquilidad suave dada,
Esa paciencia ahora parece una cosa de la que
No tiene necesidad. Él es por naturaleza dirigido
A la paz tan perfecta que los jóvenes contemplen
Con envidia, lo que el Viejo apenas siente.

Desideria
William Wordsworth

Love
Surprised by joy—impatient as the Wind
I turned to share the transport—O! with whom
But Thee, deep buried in the silent tomb,
That spot which no vicissitude can find?
Love, faithful love, recall’d thee to my mind—
But how could I forget thee? Through what power,
Even for the least division of an hour,
Have I been so beguiled as to be blind
To my most grievous loss?—That thought’s return
Was the worst pang that sorrow ever bore,
Save one, one only, when I stood forlorn,
Knowing my heart’s best treasure was no more;
That neither present time, nor years unborn
Could to my sight that heavenly face restore.

Love

Desideria
William Wordsworth
Sorprendido por la alegría impaciente como el viento
   Me volví para compartir el transporte-¡O! con quien
   Pero Tú, enterrado profundamente en la tumba silenciosa,
¿Ese lugar que ninguna vicisitud puede encontrar?
El amor, el amor fiel, te recordaba a mi mente,
   Pero ¿cómo podría olvidarte? A través de qué poder,
   Incluso para la menor división de una hora,
¿He sido tan engañado como para ser ciego
¿A mi peor pérdida?
   Fue el peor dolor que la tristeza nunca llevó,
Salvo uno, sólo uno, cuando estaba desamparado,
   Conocer el mejor tesoro de mi corazón ya no existía;
Que ni el tiempo presente, ni los años no nacidos
   Podía a mi vista esa cara celestial restaurar.

 

William Wordsworth fue la Figura clave de la Era Romántica, que privilegiaba la emoción sobre la razón y era vista como una revuelta cultural contra la Revolución Industrial.

“The best portion of a good man’s life: his little, nameless unremembered acts of kindness and love.”
― William Wordsworth, Lyrical Ballads




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Sir John Tenniel (28 febrero 1820 a 25 febrero 1914)

 

La Liebre de Marzo (llamado Haigha en A través del espejo ) es un personaje más famoso por aparecer en la fiesta del té escena de Lewis Carroll ‘s aventuras de Alicia en el país de las maravillas .

El personaje principal, Alice , la hipótesis,

“La Liebre de Marzo será mucho el más interesante, y tal vez ya que esto es Que no será loco de atar – al menos no tan loco como lo fue en marzo.”
” Mad como una liebre de marzo ” es un común Inglés británico frase, tanto ahora como en el tiempo de Carroll, y aparece en John Heywood colección de proverbios publicados en 1546. Se informa en ‘s Alicia anotada por Martin Gardner que este proverbio se basa en la creencia popular acerca de las liebres comportamiento al comienzo de la temporada de reproducción de largo, que dura desde febrero hasta septiembre en Gran Bretaña. Al principio de la temporada, las hembras no receptivas a menudo utilizan sus patas delanteras para repeler a los hombres demasiado entusiastas. Antes se creía erróneamente que estos ataques fueron entre los hombres que luchan por la supremacía de cría.

Al igual que el amigo del personaje, el Sombrerero , la Liebre de Marzo se siente obligado a comportarse siempre como si fuera la hora del té, porque el Sombrerero supuestamente “asesinada el tiempo”, mientras que el canto de la reina de corazones . Sir John Tenniel ilustración ‘s también se le muestra con la paja en la cabeza, una forma común para describir la locura en la época victoriana. [3] [4] La Liebre de Marzo aparece más tarde en el juicio de la Sota de Corazones , y por un tiempo final como ” Haigha ” (que se pronuncia para rimar con “mayor”, según Carroll), el mensajero personal a la rey blanco en a través del espejo .

En la cultura popular
En SyFy ‘s Miniserie de TV Alice , la liebre de marzo está representado por el personaje Mad marzo.
La Liebre de Marzo se presenta como el principal antagonista en el que llegó su hora cuento “Tea Party en marzo” en la novela gráfica que llegó su hora: Retorno al pasado .

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La Liebre de Marzo como aparece en la película 1951.

Disney Alicia en el país de las maravillas , una película de animación, representa la Liebre de Marzo en la fiesta del té como el delirio confundido. Él ofrece varias ocasiones Alice una taza de té, pero distraídamente tira la copa fuera de su alcance o lo toma de sus manos justo cuando está a punto de beber. Él fue expresado por Jerry Colonna , después de los cuales se modelaron su apariencia y personalidad. Fue animado por Ward Kimball . Kimball también dirigió el Dixieland banda Firehouse Cinco Más Dos , en el que tocaba el trombón.

Esta versión del personaje fue también un semi-regular en Bonkers y uno de los invitados en casa del ratón , a menudo visto sentado con el Sombrerero Loco. Durante estas apariciones, la Liebre de Marzo fue expresado por Jesse Corti y Maurice LaMarche .

La liebre de marzo también aparece en la “T Party Mad” en el parque California Adventure de Disney. Él se basa en la interpretación Thackery Earwicket de la película de 2010, y toca el bajo. Él se encuentra a menudo saltando alrededor con Mallymkun el Lirón en el escenario.

 

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Thackery Earwicket, la Liebre de Marzo, a partir de Tim Burton Alicia en el país de las maravillas De Tim Burton Alicia en el país de las maravillas
La liebre de marzo de 2010 aparece en la película de Disney Alicia en el país de las maravillas , con la voz de Paul Whitehouse . Su nombre completo es Thackery Earwicket ; esto, sin embargo, no se menciona en la película. En la película, la Liebre de Marzo se comporta como si constantemente sacudido los nervios y totalmente delirante. (wikipedia)



{10 noviembre, 2016}   *Frases – Louis de Bonald

«No son los deberes lo que quitan a un hombre la independencia: son los compromisos».

 

«Hay personas que no saben perder su tiempo completamente solas. Son el azote de las personas ocupadas».

 

«Una conducta desarreglada aguza el ingenio y falsea el juicio».

 

«Dos talentos en un solo matrimonio son mucho talento para una sola casa».

 

“Para equipar la memoria hay que leer muchos libros; mas cuando queramos formarnos un gusto solido y un buen estilo, conviene leer pocos y todos ellos de aquel género que mejor se acomode a nuestras aptitudes.”

 

“Creo posible demostrar que el hombre no puede dar una constitución a la sociedad religiosa o política, que él no puede dar la gravedad a los cuerpos o el grosor a la materia”.

 

“En las crisis políticas lo más difícil para un hombre honrado es, no ya cumplir con su deber, sino conocer cuál es éste.”

 

“La solución de los males no está en un gobierno liberal, sabio o enérgico, ni tampoco en una monarquía con falta de talento. Está precisamente en la consciencia del pueblo”.

 

“La riqueza no es tan corruptora del hombre cuanto la ambición de la riqueza.”

Louis de Bonald

«Dos talentos en un solo matrimonio son mucho talento para una sola casa».

Louis Gabriel,vizconde de Bonald, (n. Millau; 2 de octubre de 1754 – m. ibid.; 23 de noviembre de 1840) fue un político, filósofo, escritor y publicista francés, exponente del pensamiento católico tradicionalista en los años posteriores a la Revolución francesa.

Su pensamiento
Bonald es considerado el “jefe de filas” del tradicionalismo. Para él, la sociedad encontraba su origen en el poder, que venía de Dios. La monarquía preexistía a la sociedad, pues ella la constituía y la conservaba por su sola existencia. Asimismo, el lenguaje, las artes y el conocimiento habían tenido origen en una revelación primitiva de la divinidad.

La doctrina de Bonald ayudó a sustentar el proceso de Restauración que experimentó Europa entre 1814 y 1848 y el resurgimiento del Papado en el siglo XIX, luego de la tormenta de la Revolución francesa.

Louis de Bonald es además uno de los precursores de la sociología.

Biografía

Nacido en el seno de una vieja familia noble de Rouergue en Francia, Louis-Gabriel de Bonald entró en 1769 al Colegio de Juilly que regentaban los Oratorianos. Después sirvió como mosquetero por un tiempo, antes de casarse con una joven de la alta sociedad, Elisabet de Combescure. En 1785 se convierte en alcalde de Millau.

Cuando adviene la Revolución la apoyó en un comienzo, llegando a recibir una corona cívica de sus conciudadanos y reelegido en su cargo de alcalde en 1790. Algunos meses más tarde ingresó a la Asamblea departamental. Poco después, las medidas anticatólicas dictadas por el gobierno revolucionario, afectaron profundamente sus sentimientos religiosos. El 31 de enero de 1791, Bonald dimitió y, para evitar represalias, emigró con sus dos hijos mayores a Heidelberg, donde se encontraba el ejército del Príncipe de Condé, que resistía a la Revolución.

Fue en Heidelberg donde Bonald descubrió su vocación de escritor, inspirándose en algunas obras que él llevaba consigo. Su primera obra fue la “Teoría del poder político religioso”, impresa en 1796. En ella anunciaba su intención: “Creo posible demostrar que el hombre no puede dar una constitución a la sociedad religiosa o política, que él no puede dar la gravedad a los cuerpos o el grosor a la materia”.

En 1797 Bonald volvió clandestinamente a París. Allí comenzó a colaborar en el periódico “Mercure de France” al tiempo que frecuentaba regularmente a Louis-Mathieu Molé y Chateaubriand. En 1800 publicó su “Ensayo analítico sobre las leyes naturales del orden social” y en 1801, “Del Divorcio” en cuya obra Bonald defiende la indisolubilidad del matrimonio. En 1802 se editó la “Legislación Primitiva”, al tiempo que “El genio del Cristianismo” de Chateaubriand.

Por este tiempo se retiró a sus tierras, sin dejar de publicar en el “Mercurio de Francia” y en “El Diario de los debates” (Journal des débats). En 1806, tras la publicación de un artículo suyo sobre la tolerancia de opiniones, recibió una reprimenda de Fouché. Luego, Bonald, ferviente realista, rehusó la oferta de Napoleón de hacer reimprimir su “Teoría del Poder” si retiraba el nombre del Rey de la misma. En 1807, rechazó igualmente el puesto de director del periódico oficial “Diario del Imperio” (Journal de l’Empire).

Con el advenimiento de la Restauración tras la caída de Napoleón, su combate por la monarquía hizo que Bonald ganara reconocimiento oficial y fuera nombrado “caballero de Saint-Louis”. En esta época jugó un rol político activo, siendo elegido diputado en 1815 de la llamada Chambre introuvable (agosto de 1815-septiembre de 1816). Ese mismo año propuso una ley prohibiendo el divorcio, considerado como “veneno revolucionario”. Dicha ley fue votada en 1816.

En 1816 Bonald fue elegido miembro de la Academia Francesa, de la cual formó parte al tiempo que se dedicaba a los asuntos políticos. Finalmente, en 1830 dejó la vida política activa y murió en 1840, víctima de una crisis de asma. Su hijo, Luis Jacques Maurice de Bonald, fue elegido Arzobispo de Lyon y luego nombrado Cardenal.



{2 noviembre, 2016}   *William Blake

“Para ver un mundo en un grano de arena
y un paraíso en una flor silvestre,
sostén el infinito en la palma de la mano
y la eternidad en una hora” ….(Fragmento de Augurios de inocencia).

William Blake

William Blake by Thomas Phillips.jpgWilliam Blake signature.svg

William Blake (Londres, 28 de noviembre de 1757-ibídem, 12 de agosto de 1827) fue un poeta, pintor y grabador inglés. Aunque permaneció en gran parte desconocido durante el transcurso de su vida, actualmente el trabajo de Blake cuenta con una alta consideración. Por la relación que en su obra tienen la poesía y sus grabados respectivos suele ponerse a Blake como ejemplo del «artista total». Según el periódico The Guardian, «William Blake es con gran margen el mayor artista que Gran Bretaña ha producido».

Considerar los logros de Blake en poesía o en las artes visuales por separado sería perjudicial para entender la magnitud de su obra: Blake veía estas dos disciplinas como dos medios de un esfuerzo espiritual unificado, y son inseparables para apreciar correctamente su trabajo. Por esta razón, las ediciones ilustradas de la obra de Blake no habían sido especialmente valoradas en el pasado, hasta que los avances en las técnicas de impresión han permitido una mayor difusión, al hacerse éstas más accesibles.

Infancia y familia
Blake nació en el 28 de Broad Street, Golden Square, Londres, en una familia de clase media nueva, en 1757. Su padre era calcetero. Se cree que pertenecieron a una secta religiosa radical denominada Dissenters. La madre de Blake, Catherine Wright, y su primer marido habían pertenecido a la Iglesia de Moravia, y algunos críticos advierten ciertos ecos moravianos en la poesía de Blake. La Biblia fue una influencia temprana y profunda en Blake, y seguiría siendo una fuente de inspiración crucial durante toda su vida.

Desde una edad temprana Blake tuvo visiones, la más precoz fue cuando, en Peckham Rye, teniendo alrededor de nueve años vio un árbol lleno de ángeles «adornando con destellos, como estrellas, cada rama». De acuerdo con el biógrafo victoriano de Blake, Alexander Gilchrist, después de tener la visión regresó a su casa y lo comentó, escapando de una paliza de su padre por la intervención de su madre. Aunque todas las evidencias sugieren que los padres apoyaban a Blake y eran de tendencia muy liberal, su madre parece que fue especialmente su defensora; varios dibujos y poemas primerizos de Blake decoraban las paredes de su habitación.

En otra ocasión, Blake observó a los segadores trabajando, y vio «figuras angelicales caminando entre ellos». Es posible que otras visiones ocurrieran antes de estas: más adelante en su vida, la esposa de Blake, Catherine, le recordaría la vez que vio la cabeza de Dios «colocada en la ventana». La visión, recordaba Catherine a su marido, le dejó gritando.

Blake comenzó a grabar copias de dibujos de antigüedades griegas, llegando su padre a comprarle algunas (una indicación más del apoyo que sus padres le dieron). Blake prefería realizar estas copias a inventar sus propios dibujos. A partir de estos dibujos, Blake encontró su primera exposición a las formas clásicas, a través del trabajo de Rafael, Miguel Ángel o Alberto Durero, artistas que no gozaban entonces de igual reconocimiento, pero que Blake creía superiores a aquellos de las escuelas flamencas y venecianas. La influencia de estas obras clásicas en sus pinturas puede apreciarse en su obra posterior.

Sus padres conocían su temperamento testarudo y no le enviaron a la escuela sino que le permitieron acceder a la escuela de dibujo de Henry Pars, donde aprendió los fundamentos de este arte. Leía ávidamente los temas que él mismo elegía. Durante este período, Blake también hacía exploraciones en la poesía; sus primeros trabajos mostraban el conocimiento de Ben Jonson y Edmund Spenser.

La escalera de Jacob

Aprendizaje con Basire
El 4 de agosto de 1772, a la edad de catorce años, Blake comenzó sus siete años de aprendizaje con James Basire, grabador de la Society of Antiquaries y de la Royal Society, en el 31 de Great Queen Street. El estilo de Basire, que muchos consideraban anticuado, encajaba más con el estilo personal de Blake; sin embargo, la instrucción en esta forma anticuada pudo haber tenido después un efecto perjudicial en sus intentos por adquirir trabajo o reconocimiento al final de su vida.

Durante este tiempo Blake aprendió la complicada técnica de los grabados tal como se hacían en la Inglaterra de finales del siglo XVIII. Se cree que algunas de las ilustraciones de Blake durante esta época pudieron ser las de A New System, or an Analysis of Ancient Mythology de Jacob Bryant, y Sepulchral Monuments in Great Britain de Richard Gough. Sin embargo muchos de los trabajos que llevaban a cabo los aprendices en aquella época eran firmados por el maestro, de modo que no podemos saberlo con seguridad.

Basire era, al parecer, un buen profesor para Blake: no hay registros de ningún desacuerdo serio entre los dos durante el período de aprendizaje de Blake. Sin embargo, más adelante, Blake agregaría el nombre de Basire a su lista de adversarios artísticos, para tacharlo después.6 Durante su aprendizaje, Basire le envió a realizar copias de iglesias góticas de Londres, y especialmente para copiar los grabados de las tumbas de los reyes y reinas en la Abadía de Westminster (posiblemente para terminar con una pelea entre Blake y James Parker, otro de los aprendices). Las primeras obras que pueden atribuirse con toda seguridad a Blake muestran su interés por la historia y la leyenda británica, más tarde unificaría estas obras en Joseph of Arimathea among the Rocks of Albion.

La abadía de Westminster tenía a finales del XVIII un aspecto completamente distinto al actual, estaba adornada con armaduras, efigies funerales pintadas y trabajos de cera multicolor. Fueron particularmente las experiencias de Blake en la abadía las que comenzaron a formar en el artista los fundamentos de sus ideas y su estilo artísticos. Blake empleó muchas tardes realizando bosquejos de la catedral, durante las cuales era en ocasiones interrumpido por alumnos de la escuela de Westminster. En una ocasión un estudiante molestó tanto a Blake que éste le golpeó haciéndole caer contra un andamio en el suelo, «sobre el cual cayó con gran violencia». En la abadía, Blake tuvo otras visiones de una gran procesión de monjes y sacerdotes, que caminaban bajo el sonido de «un canto litúrgico y una coral».

La Royal Academy

Pintura al temple que muestra el Libro de Job William Blake – The Website of the National Gallery (here), but is pd-art
Tempera painting by William Blake, Illustrating the Book of Job.

En 1779, a los 21 años, Blake pasó a ser estudiante de la Royal Academy en Old Somerset House. A pesar de que su educación allí no requería ningún pago por su parte, tuvo que conseguir sus propios materiales de trabajo durante los seis años de aprendizaje. Allí se rebeló contra lo que consideraba como el estilo inacabado de pintores de moda como Rubens, defendido por Joshua Reynolds, primer presidente de la escuela. Con el tiempo, Blake empezó a detestar la actitud de Reynolds sobre el arte, especialmente su búsqueda de «la verdad y la belleza general». Reynolds en sus Discourses sostenía que «la tendencia a la abstracción era la mayor gloria de la mente humana». Blake, en un escrito privado respondió que «generalizar es ser un idiota, particularizar es la única distinción del mérito». Sentía Blake aversión también por la aparente humildad de Reynolds, que veía como una forma de hipocresía. En lo artístico, Blake prefería la exactitud clásica de sus primeras influencias, Miguel Ángel y Rafael a los óleos de Reynolds, que eran más «a la moda».

En junio de 1780, mientras caminaba hacia la tienda de Basire, Blake fue arrastrado por una multitud violenta que asaltaba la prisión de Newgate de Londres. La muchedumbre llevaba escarapelas (cintas) en sus gorros, como símbolo de apoyo a la insurrección de las colonias norteamericanas. Atacaron a los guardias de la prisión con palas y picos, antes de prender fuego al edificio. Los amotinados escalaron hasta el tejado y lo demolieron, liberando a los prisioneros. Blake se encontraba en la primera fila de la multitud durante el ataque. Muchos biógrafos creen que acompañó a la multitud siguiendo un impulso.

Estos disturbios eran la respuesta a un proyecto de ley del parlamento que revocaba las sanciones contra los católicos. Se les ha venido a denominar los tumultos de Gordon debido a lord George Gordon (cuya asociación protestante incitó a las revueltas) y provocaron una ráfaga de legislaciones por parte del gobierno de Jorge III, así como la creación de la primera fuerza policial británica.

William Blake – Library of Congress
Plate from The Song of Los, copy B, in the collection of the Library of Congress. Leaf size 32.0 x 24.0 cm. LoC information Reference: Rosenwald 1808 The song of Los. Lambeth, Printed by W. Blake, 1795. 8 p.; 33 cm. Esta es una imagen retocada, lo que significa que ha sido alterada digitalmente de su versión original. Modificaciones: The LoC scan was very dark, so I lightened it somewhat. It also had an obvious scanner error, which I edited out..

Matrimonio
En 1782 Blake conoció a John Flaxman, que llegaría a ser su patrón, y a la que sería su esposa, Catherine Boucher. Blake había propuesto matrimonio a otra mujer y ésta lo había rechazado. Tras contarle a Catherine y su familia la historia, ante la compasión mostrada por ésta, Blake declaró que la amaba. Se casaron el 18 de agosto de 1782 en la iglesia de St. Mary, Battersea. Catherine era por entonces analfabeta, y firmó con una x su contrato marital. Más adelante Blake le enseñó a leer y escribir, así como a realizar grabados. Durante su vida, Catherine fue una inestimable ayuda para Blake, ayudando a imprimir sus trabajos iluminados y manteniendo su alegría estable tras numerosas desgracias. Su matrimonio, aunque sin hijos, continuó fiel y afectuoso durante el resto de la vida de Blake.

George Cumberland, uno de los fundadores de la National Gallery, llegó a ser un admirador del trabajo de Blake. La primera colección de poemas de Blake, Poetical Sketches, se publicó durante 1783. Después de la muerte de su padre, William y su hermano Robert abrieron una imprenta (1784) y comenzaron a trabajar con el editor radical Joseph Johnson. En la casa de Johnson, Blake conoció a algunos de los principales intelectuales disidentes de su época de Inglaterra, como el científico Joseph Priestley, el filósofo Richard Price, el pintor Johann Heinrich Füssli, que sería más tarde amigo suyo, la escritora y feminista Mary Wollstonecraft y el revolucionario americano Thomas Paine. Blake, al igual que William Wordsworth o William Godwin, tenía puestas grandes esperanzas en las revoluciones francesa y americana; de hecho, acostumbraba a llevar una gorra roja como señal de solidaridad con los revolucionarios franceses. Sin embargo, sus esperanzas se vieron truncadas con Maximilien Robespierre y el Reinado del Terror durante la Revolución francesa

Mary Wollstonecraft llegó a ser amiga íntima de Blake, que ilustró su Original Stories from Real Life (1788). Al parecer, tenían visiones similares sobre la igualdad de sexos y la institución del matrimonio. En Visions of the Daughters of Albion de 1793 Blake condenó la absurda crueldad de la castidad y el matrimonio sin amor y defendió el derecho de la mujer a su completa autorrealización.

En 1788, Blake comenzó a experimentar la técnica del aguafuerte, método usado para ilustrar la mayoría de sus libros de poemas. Este proceso se denomina también impresión iluminada y su producto se llama libros iluminados o impresiones iluminadas. La impresión iluminada implicaba escribir el texto de los poemas en planchas de cobre con plumas y cepillos, usando un medio resistente al ácido. Las ilustraciones podían aparecer junto al texto, como en los manuscritos iluminados medievales. Luego bañaba las placas en ácido para disolver el cobre no tratado y dejar únicamente el diseño. Las páginas impresas con estas placas tenían que ser recoloreadas a mano con pinturas al agua y después se cosían para formar un volumen. Blake utilizó esta técnica en cuatro de sus trabajos: Canciones de inocencia y de experiencia, The Book of Thel, El matrimonio de Cielo e Infierno y Jerusalén.

Últimos años y trabajos
Aunque el matrimonio entre Blake y Catherine fue feliz y entregado hasta el final de su vida, hubo al comienzo problemas, como el analfabetismo de Catherine y el hecho de que no lograron tener hijos. En un momento determinado, siguiendo las creencias de la Swedenborgian Society, Blake sugirió traer a una concubina; a Catherine le apenó la idea y Blake la desechó.

Más adelante, Blake vendió una gran cantidad de trabajos, en especial sus ilustraciones de la Biblia, a Thomas Butts. Hacia 1800, Blake se trasladó a una casa de campo en Felpham (actual West Sussex), para llevar a cabo el trabajo de ilustrar las obras de William Hayley, un poeta mediocre. En este lugar Blake escribió Milton: a Poem, que sería publicado entre 1805 y 1808.

Blake aborrecía la esclavitud y creía en la igualdad sexual y racial. Varios de sus poemas y pinturas expresan una noción de humanidad universal. Conservó un interés activo por los acontecimientos sociales y políticos durante toda su vida, aunque a menudo se vio forzado a disimular el idealismo social y transformar las declaraciones políticas en alegorías místicas protestantes. Blake rechazó toda forma de autoridad impuesta: de hecho, fue acusado por asalto y por pronunciar expresiones sediciosas y de traición contra el rey en 1803 pero fue absuelto de estos cargos en las sesiones de Chichester.


Monumento cerca de la tumba no marcada de Blake en Londres
Las opiniones de Blake sobre la opresión y la restricción de libertades se extendían a la Iglesia. Blake se consideraba un seguidor de la filosofía unitaria, y también manifestó ser Chosen Chief de la Ancient Druid Order desde 1799 a 1827. Sus creencias espirituales se hacen notar en los poemas de Canciones de experiencia (de 1794), en los que Blake hace una distinción entre el Dios del Antiguo Testamento, cuyas restricciones rechazaba, y el del Nuevo Testamento (Jesucristo), que consideraba una influencia positiva.

Blake regresó a Londres en 1802 y comenzó a escribir e ilustrar Jerusalén (1804 a 1820). Fue presentado por George Cumberland a un joven artista, John Linnell. A través de Linnell, Blake conoció a Samuel Palmer, que pertenecía a un grupo de artistas que se denominaban los «Antiguos de Shoreham» (Shoreham Ancients). Este grupo compartía con Blake el rechazo a las tendencias modernas y su creencia en una nueva era espiritual y artística. A la edad de 65, Blake comenzó a trabajar en las ilustraciones para el Libro de Job. Estos trabajos merecieron la alabanza de John Ruskin, que comparó favorablemente a Blake con Rembrandt.

William Blake murió en 1827 y fue enterrado en una tumba sin nombre, en el cementerio de Bunhill Fields, Londres. Se levantó un monumento para él y su esposa. Su vida se podría resumir en su declaración: «La imaginación no es un estado: es la existencia humana en sí misma». Blake ha sido reconocido como santo por la Ecclesia Gnostica Catholica. En 1949 se estableció en su honor en Australia el premio Blake al mejor arte religioso.

William Blake y la pintura
La pintura de Blake, basada en visiones fantásticas de rico simbolismo, tiene cierta influencia de Miguel Ángel, por la musculatura de sus figuras y los escorzos a los que las somete. Aplicó su arte pictórico para ilustrar tanto composiciones propias como ajenas: el Paraíso perdido de Milton (una de sus obras favoritas), o Las noches, de Edward Young. La relación que hay entre los poemas y las ilustraciones es compleja y exige imaginación por parte del lector, ya que se basa no tanto en el tema del poema en sí como en la sensación que este transmite.. (wikipedia)

Elohim creando a Adán
William Blake – The Yorck Project: 10.000 Meisterwerke der Malerei. DVD-ROM, 2002. ISBN 3936122202. Distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH.

William Blake – William Blake Archive
William Blake’s Newton (1795), colour print with pen & ink and watercolour. Blake’s picture of Newton as a divine geometer was one of a series he created whilst living in Lambeth in the late 1790s. Blake’s printing appears to have been a form of self-developed monoprint which he then finished with additions in pen and ink coupled with watercolour washes.

El Fantasma de una Pulga
William Blake – The Yorck Project: 10.000 Meisterwerke der Malerei. DVD-ROM, 2002. ISBN 3936122202. Distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH.

William Blake – William Blake Archive
Europe a Prophecy (Copy D, Object 1; Bentley 1, Erdman I, Keynes I; Europe a Prophecy — British Museum)

El infierno de Dante
William Blake – The Yorck Project: 10.000 Meisterwerke der Malerei. DVD-ROM, 2002. ISBN 3936122202. Distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH.

Abel
William Blake – http://freechristimages.org

Nabucodonosor
William Blake – 1. Blake Archive (Originally uploaded to en:Wikipedia (log) November 2008 by Ceoil (talk) and April 2009 by Petropoxy (Lithoderm Proxy) (talk).2). Tate Britain



{1 noviembre, 2016}   Stephen Crane – Natalicio

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Stephen Crane (Newark (Nueva Jersey), 1 de noviembre de 1871 – Badenweiler (Alemania), 5 de junio de 1900) fue un escritor y periodista estadounidense, influyente en la literatura del siglo XX.

Crane fue el decimocuarto y último hijo de un matrimonio perteneciente a la Iglesia Metodista. En 1890 se trasladó a Nueva York para trabajar por su cuenta como reportero de los barrios bajos, trabajo que junto a su pobreza le proporcionaría material para su primera novela.

Maggie: una chica de la calle (1893) fue su novela inicial, que publicó con seudónimo y tuvo que costear él mismo; mereció los elogios de varios escritores, pero no tuvo éxito comercial (hoy es un clásico).

A ella la siguió El rojo emblema del valor (1896), un relato fuertemente lírico y realista sobre la guerra civil estadounidense, que sigue siendo reconocida internacionalmente como un estudio psicológico, certero y profundo de un soldado joven. En la novela describe cierto episodio de la guerra civil desde dentro. Esta obra, de constantes reediciones, fue llevada al cine por John Huston.

A pesar de que no había vivido experiencias militares, la descripción de las duras pruebas de combate que revelaba en su obra (basada en documentación e imaginación), indujo a varios periodistas estadounidenses y extranjeros a contratarle como corresponsal en la Guerra de los Treinta Días (guerra greco-turca de 1897) y en la Guerra hispano-estadounidense (1898).

En 1896 el barco en el que acompañaba a una expedición de Estados Unidos a Cuba, naufragó y estuvo cuatro días a la deriva, lo que a la larga le ocasionó una tuberculosis. Plasmó estas experiencias en el libro de cuentos The Open Boat and Other Tales (1898). En 1897 se estableció en Inglaterra, donde hizo amistad con los escritores Henry James y Joseph Conrad, quien alabó su gran novela.

Poco antes de su muerte apareció el que es probablemente su libro más popular, Whilomville Stories (1900). El naturalismo de Crane no es tan desesperado como el de Émile Zola y se halla además transido de un fuerte lirismo.

Escribió un total de doce libros hasta morir de tuberculosis, a los 28 años, en Badenweiler (Alemania). Una sátira del temperamento romántico que dejó inacabada, The O’Ruddy, fue concluida por Robert Barr y se dio a conocer en 1903.

Nacimiento 1 de noviembre de 1871
Newark, Nueva Jersey, Estados Unidos
Fallecimiento 5 de junio de 1900 (28 años)
Badenweiler, Alemania

Causa de muerte Tuberculosis
Nacionalidad Norteamericano
Lengua materna Inglés

Educación
Alma máter Universidad de Siracusa Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional

Ocupación Reportero, novelista y poeta
Lengua de producción literaria Inglés
Género Novela y poesía
Movimientos Realismo, Naturalismo e Impresionismo
Obras notables Maggie: A Girl of the Streets

 

PELICULA BASADA EN LA NOVELA DE STEPHEN CRANE

“THE RED BADGE OF COURAGE” “EL ROJO EMBLEMA DEL VALOR” (1974)



{1 noviembre, 2016}   Paul Valéry

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Ambroise-Paul-Toussaint-Jules Valéry (Sète, 30 de octubre de 1871 – París, 20 de julio de 1945) fue un escritor, poeta, ensayista y filósofo francés. Como poeta es el principal representante de la llamada poesía pura; como prosista y pensador (él se consideraba antifilósofo), la lectura y comentario de sus textos ha sido muy notable, desde Theodor Adorno y Octavio Paz hasta Jacques Derrida, que le comentó hasta en su último seminario.

 

Fue educado en Sète durante su infancia, pensó ya adolescente en dedicarse a la carrera de marino, pero diversos contratiempos lo obligaron, en 1884, a renunciar a la preparación de ingreso en la Escuela Naval. En 1889 inició estudios de Derecho en el Liceo de Montpellier. Según sus recuerdos, “la estupidez y la insensibilidad me parecen inscritas en el programa. Mediocridad de alma y ausencia total de imaginación entre los mejores de la clase”. Durante ese tiempo sus actividades principales consistían en añorar la frustrada carrera de marino (“Estoy ebrio de la belleza de las cosas del mar, y me esfuerzo por asir su hermosura arriesgada y triunfal”, escribía en 1891) y en descubrir, a partir de la lectura de A contrapelo de Huysmans, la literatura, principalmente la obra de poetas como Baudelaire, Verlaine, Rimbaud y luego Mallarmé. Para ese entonces ya encontraba en el arte “la única cosa sólida”, en la metafísica “nada más que necedad”, en la ciencia “una potencia demasiado especial”, en la vida práctica “una decadencia, una ignominia”. En Montpellier conoció a Pierre Louys, y, por su intermedio, a André Gide, con quien consolidará una amistad duradera. Ellos fueron los primeros oyentes de los versos que había escrito y que se publicarían en la revista La Conque (fundada por Gide, Léon Blum y Henry Béranger), y del poema Narcisse parle, publicado después en L`Ermitage.


Stéphane Mallarmé (óleo de Edouard Manet)
En 1892, en la noche del 4 al 5 de octubre, ocurrió en su vida una crisis que se conoce como la Noche de Génova, por haber sucedido en esa ciudad portuaria. El hecho comenzó a gestarse en junio de 1891, cuando Valéry se cruzó por azar en la calle con una mujer catalana, de la cual quedó prendado. Era una mujer diez años mayor, a quien volvió a ver en otras ocasiones pero sin atreverse a abordarla. Según el testimonio de su amigo Henri Mondor, “su languidez, el ligero balanceo de su talle, sus trajes de amazona y una coquetería de turbadora soltura lo habían herido y luego enamorado, cada día más, con desgarramientos, obsesiones, presagios extraños. Apenas sabía su nombre. Ella a él no lo conocía.” En una carta posterior a Guy de Pourtalès, Valéry le confió: “Creí volverme loco allí en 1892, en cierta noche blanca —blanca de relámpagos— que pasé sentado deseando ser fulminado”. Y en otro texto más o menos contemporáneo del suceso: “Noche infinita. CRÍTICA. Quizá efecto de esta tensión del aire y del espíritu… Me siento OTRO esta mañana. Pero —sentirse Otro— esto no puede durar. Ya sea que uno vuelva a ser, y que triunfe el primero; o que el nuevo hombre absorba y anule al primero”.

Se trataba, como señala Charles Moeller, de algo semejante a la “noche” de Paul Claudel en Notre-Dame, cuando se convirtió; a la de Brasillach en Toledo; fundamentalmente a la de Pascal. El último texto de Valéry citado (“Noche infinita. CRÍTICA…”) se emparenta con el Mémorial pascaliano (ese trozo de papel en que el filósofo de Port-Royal escribió los detalles de su revelación y que llevó cosido en su chaqueta hasta su muerte). Pero para Moeller “la noche de Valéry no fue ni de amor humano ni de amor divino; ni siquiera sentimiento de presencia de cualquier clase: fue espanto, descubrimiento de la vanidad radical de toda su vida anterior. Noche mística, pero bajo el signo de la nada”.

Como resultado del suceso, Valéry decidió separarse de sí mismo, de ese sí mismo que catalogaba de falso, al tiempo que separaba de sí los “ídolos”, como él los llamaba. Primero de todos, el ídolo del amor, concentrado en una imagen que desarticulaba su intelecto, la amazona catalana; después la literatura, la religión; la emotividad, que destruía el equilibrio de la inteligencia. Pero a continuación, la violencia de su sensibilidad lo obligó a buscar un sitio existencial estable. Eligió, según sus propias palabras, el intelecto, el ídolo intelecto. Desde ese punto, para él ya no tendría importancia el contenido, que sería solamente vanidad; lo esencial sería el mecanismo del hecho, el secreto de la forma. De cualquier modo, y como resultaría imposible prescindir totalmente de un contenido (el vacío sería su resultado) resolvió al menos apartarse todo lo posible de éste, estar siempre más allá, en esos sitios que iría creando la ascesis que constituiría su vida desde entonces: meditaciones e investigaciones intelectuales desarrolladas en las madrugadas, sobre una pequeña pizarra, durante veinte años.


Edgar A. Poe, “Hacedor de la síntesis de los vértigos” (daguerrotipo de 1848)
Entretanto, y luego de cumplir su servicio militar, se trasladó a París. En el aspecto literario, fue la época en que descubrió a Edgar Allan Poe, algo que encontraba más importante que el descubrimiento anterior de Mallarmé, ya que “con lucidez y buena fortuna —como le escribió a Gide—, Poe hizo la síntesis de los vértigos”. En la capital francesa se instaló en la calle Gay-Lussac, en una habitación alguna vez ocupada por Augusto Comte. Comenzó a frecuentar la casa de Marcel Schwob, la de Huysmans, la de Mallarmé. Por ese tiempo la revista El Centauro le solicitó un texto. Valéry decidió reanudar una obra apenas esbozada en la que pensaba describir las memorias de C. Auguste Dupin, el personaje de Poe. Este manuscrito, que empezaba con la frase “La estupidez no es mi fuerte”, se convirtió, con el agregado de notas en las que se describía a sí mismo, en La soirée avec monsieur Teste. Como Valéry, Edmund Teste, el personaje, rechaza las apariencias, esas apariencias con las que sin importar el tema, se conforma la mayoría; no acepta tampoco definiciones aproximadas con respecto a las palabras, exige más y más rigor allí donde está en juego la esencia del lenguaje. Como Valéry, él también es un buscador de lo absoluto.

Poco después, durante una visita a la casa de Schwob, habló tan brillantamente sobre Leonardo Da Vinci, que León Daudet, director en esa época de La Nouvelle Revue, le solicitó un artículo sobre el artista. Este pedido dio origen a la Introducción al método de Leonardo Da Vinci, que será publicado un año antes que la Soirée, en 1895.

Luego de trabajar durante un tiempo como redactor en el Ministerio de Guerra, fue contratado como agregado de prensa por la Chartered Company de sir Cecil Rhodes. Por razones de trabajo se mudó a Londres, donde en la primavera de 1896 estuvo a punto de suicidarse. Lo salvó, cuando tenía ya la soga anudada al cuello, la vista de un libro que reposaba por ahí, la obra de un humorista francés del Boulevar. Leyó unas líneas de un texto absurdo y se sintió liberado. A partir de ese incidente dejó atrás una etapa de su vida en la que reinaba, como le confesó a Gide, “la moral de la muerte”.

En 1900 se casó con Jeannie Gobillard, familiar lejana del pintor Edouard Manet. Con ella tendrá tres hijos y su matrimonio transcurrirá sin sobresaltos. A partir de ese momento proseguirá con su trabajo cotidiano, que le permite vivir, y, en el ambiente recogido y alejado del mundo que él mismo ha elegido, sus investigaciones tendientes a reforzar su conocimiento del espíritu y del lenguaje.


Paul Valéry, esposa e hijo, 1904
Antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, en 1913, André Gide, que terminaba de fundar la Nouvelle Revue Francaise, le pidió autorización para publicar los versos que habían aparecido antes en algunas revistas. Valéry se rehusó, pero los amigos reunieron todos esos números atrasados, los hicieron mecanografiar y se lo presentaron al poeta. Tras vacilar un poco, al fin aceptó corregirlos. “Contacto con mis monstruos. Disgusto. Me pongo a manosearlos. Retoques”, escribió en sus notas. Luego, como la extensión de la obra no le parecía suficiente, decidió completarla agregándole un pequeño poema, algo que sería también, según pensaba, su despedida de la poesía. Comenzó en 1913. Al año siguiente estalló la guerra y su trabajo se fue retrasando. Por fin, en 1917, lo completó. Se titulaba La joven Parca.

Este libro lo convirtió en una celebridad, algo que Valéry aceptó con modestia e ironía. En 1920 publicó El cementerio marino y su fama se acrecentó todavía más. Un año después una encuesta daba cuenta de que la mayoría lo consideraba como el poeta francés más grande de ese tiempo. En 1922 apareció su poesía completa con el título de Charmes, en una edición reducida. Los honores y los reconocimientos oficiales empezaron a sucederse. En 1925 fue elegido miembro de la Academia Francesa. En su discurso de recepción, hecho en honor de su predecesor, Anatole France, no lo nombró a éste ni una vez, como una especie de venganza por haberse negado alguna vez France a la publicación de los versos de Mallarmé. A partir de ese año empezó a publicar una serie de obras en prosa acerca de los temas más variados, algunas de ellas por encargo. Durante la ocupación alemana no solamente rehusó colaborar, sino que hasta se atrevió, en su carácter de Secretario de la Academia Francesa, a pronunciar el elogio fúnebre “del judío Henri Bergson”. Esto consiguió que fuera destituido de su cargo de Administrador del Centro Universitario de Niza.


Tumba de Paul Valéry en el cementerio de Sète, el “cementerio marino”
De 1938 a 1945 vivió una secreta relación sentimental con Jeanne Loviton, una abogada treinta y dos años más joven, que escribía novelas con el seudónimo de Jean Voilier, y cuya vida amorosa había estado ligada a varios escritores de la época. Este romance (“Oh triunfo de mi ocaso, que doras mi crepúsculo con mirada de amor”) le inspiró a Valéry la escritura de centenares de poemas de amor, que él mismo corrigió y ordenó y a los que decidió titular Corona & Coronilla, así, en español. Adjuntó además unas notas declarando que “hay buenas cosas en este montón, este pobre montón de horas devotas y cantarinas… Sí que valió la pena. Forma un conjunto como no hay otro, creo, en nuestra poesía”. Un conjunto que da cuenta de que el corazón triunfa al fin en Valéry sobre el espíritu y su ídolo intelecto. Él mismo lo escribe en una de sus últimas anotaciones en los Cuadernos: “…Conozco my heart también. Éste triunfa. Más fuerte que todo, que el espíritu, que la organización. Es un hecho. El más oscuro de los hechos. Más fuerte, pues, que el querer vivir y el querer comprender es este bendito C”. Para algunos biógrafos del poeta, el que su amante lo abandonara para casarse con el editor Robert Denoël, sumió a Valéry en la tristeza y fue causa importante de su muerte, ocurrida dos meses después de ese abandono, el 15 de julio de 1945. Luego de unos funerales nacionales, ordenados por el presidente Charles De Gaulle, fue sepultado en Séte, en el cementerio marino que había inspirado su poema.

En los últimos años ha aparecido la monumental biografía de Michel Garrety, Paul Valéry (Fayard, 2008), referencia ineludible, y el sobresaliente ensayo interpretativo de Benoît Peeters, Valéry. Tenter de vivre (Flammarion, 2014), que contiene un balance biblográfico.

Obra principal
De entre la obra de Valéry se destacan seis títulos: La velada con Monsieur Teste, La joven Parca, El cementerio marino, la serie de ensayos denominada Variedad, la obra teatral inconclusa Mi Fausto, y los Cuadernos, título con el que se agrupan las anotaciones que asentó durante cincuenta años en más de doscientos cuadernos.

Monsieur Teste
Monsieur Teste, “fantástico personaje engendrado durante jornadas de embriaguez de su voluntad y entre extraños excesos de conciencia de sí”, según escribió el propio Valéry, ilustra para el crítico Pierre de Boisdeffre “el ideal valeriniano del sabio, del hombre completamente dueño de su pensamiento, entregado por entero a las despiadadas disciplinas del espíritu”. Verdadera Quimera de la mitología intelectual, como también lo llamó su autor, ningún rasgo lo particulariza; habla sin gesticular, no sonríe, apenas saluda, habita un pisito amoblado sin libros ni escritorio, un alojamiento “cualquiera”, “análogo al punto cualquiera de los teoremas y acaso tan útil”. Allí, en ese lugar “puro y trivial”, repasa los métodos extraordinarios que ha encontrado para lograr que su pensamiento consiga un alto grado de precisión, para que el lenguaje adquiera definiciones cinceladas por bordes de diamante, que seccionan hasta el mínimo lo vago y mal considerado. A veces se detiene y anota: “Confieso que he hecho un ídolo de mi espíritu, pero no he encontrado otro”. Termina por parecerse, según agrega Boisdeffre, “a un hombre de vidrio de tan clara visión, tan neta sensibilidad, tan sutil representación y ciencia tan perfecta, que se refleja, repercute y responde como en una serie infinita de límpidos espejos”. Al final, sin embargo, hastiado de tener razón, de la eficacia de sus procedimientos, de conseguirlo todo merced a la potencia de su espíritu, M. Teste considera ensayar “algo distinto”, algo que le permita sortear ese transcurrir “del inconsciente insensible al inconsciente insensible” al que fue llevada su vida por ese atisbar afiebrado de su propio yo.

La joven Parca
“Una pesadilla en la que el personaje es, a la vez que objeto, conciencia consciente. Figuraos que alguien despertara en medio de la noche y que durante toda la vida se hablara y se reviviera a sí mismo”: de este modo trató Valéry de definir su poema La joven Parca, publicado en 1917, “después de muchos años de haber abandonado el arte de versificar y tratando de obligarme de nuevo a ello”, como reza la dedicatoria a su amigo André Gide. Para muchos críticos poema de la conciencia, de la memoria, del devenir, su desarrollo en varias direcciones lo transforma, en palabras de su creador, en una “pintura de psicológicas sustituciones… y en la transformación de una conciencia durante el transcurso de una noche”. El ensayista y filósofo Alain escribió en el prefacio para la primera edición francesa que se trata de una epopeya íntima, que la Parca desenreda de su propio ser el hilo de cada destino; y según ella misma, no según una necesidad externa. “De ahí su nombre, su doble nombre, la Joven Parca. Parca, debido a que no existirá jamás una vida distinta de ésta, movida, arriesgada, salvada según sus propias tormentas y con las mareas de la sangre, es decir de acuerdo con las leyes puras del mundo, en detrimento de la historia. Joven, porque la vida épica es la vida virgen, poderosa, apasionada de sí misma —no la vida desgarrada— y ya transmitida al siguiente”.

El cementerio marino
El cementerio marino se originó a partir de un ritmo que Valéry recordó un día, un ritmo apenas utilizado desde los cantares de gesta de la Edad Media: el decasílabo con acento y cesura en la cuarta sílaba. Concebido como una especie de sinfonía cuyas frases melódicas resonaban en el interior del poeta, semejaba en sus inicios un marco sonoro dentro del cual se encuadraban imágenes flotantes. Según propia confesión, la más nítida de éstas era una visión de su juventud, una colina alargada que dominaba su ciudad natal de Sète y concluía en el rectángulo del cementerio, llamado desde siempre, por la vista del mar que desde allí se tenía, “El cementerio marino”. Gustave Cohen, profesor de la Sorbona y que “explicó” a los estudiantes el poema en presencia de Valéry, le concede importancia a este elemento personal, “que implica una especie de confesión sentimental, aunque extremadamente velada, y que se justifica sobre todo por el hecho de que la conclusión será la determinación de una actitud, el paso de la pura contemplación a la acción creadora”. Para él, el poema recuerda la estructura de una tragedia clásica, realizada no en cinco sino en cuatro actos, con su exposición, su trama y su desenlace. Esos cuatro actos o momentos, él los identifica como Inmovilidad del No-Ser o de la Nada eterna e inconsciente (estrofas I-IV), el primero; Movilidad del Ser efímero y consciente (estrofas V-VIII), el segundo; ¿Muerte o Inmortalidad? (estrofas IX-XVIII), el tercero; y Triunfo de lo momentáneo y de lo sucesivo, del cambio y de la creación poética (estrofas XIX-XXIV), el cuarto. Su conclusión es que se trata de un arte y de una doctrina que no pretendían “más que expresar el éxtasis angustiado del poeta filósofo entre el esplendor inmóvil del No-Ser y la inquietud estremecida del Ser, entre el Universo que se ignora y la conciencia que se conoce, entre lo Eterno, que es pura luz, y lo momentáneo, que posee la riqueza, la fecundidad y el viso tornasolado de la existencia”.

Variedad
Variedad recoge una serie de ensayos clasificados como Estudios literarios, Estudios filosóficos, Ensayos casi políticos, Teoría poética y estética y Memorias del poeta.

En Estudios literarios se destacan los dedicados a Stendhal, a Baudelaire y a Mallarmé, este último un relato detallado de sus impresiones al tener ante sí por vez primera, presentado por su autor, la disposición tipográfica del célebre poema Un coup de dés.

En los Estudios filosóficos hay tres estudios sobre Descartes, uno de sus autores favoritos, y, tan importantes como éstos, un estudio sobre Eureka de Edgar Allan Poe y otro sobre Swedenborg.

En Ensayos casi políticos aparece “Balance de la inteligencia” que es el ensayo más significativo; en Teoría poética y estética, “A propósito de poesía”, “Discurso sobre la estética” y “Poesía y pensamiento abstracto”. En Memorias del poeta, finalmente, se distingue el trabajo titulado “A propósito de El cementerio marino”, en el cual Valéry relata los detalles que le dieron origen al poema y luego reflexiona, de un modo más general, sobre cuestiones relacionadas con la labor poética.

Mi Fausto
La primera idea acerca de Mi Fausto aparece en julio de 1928, en las anotaciones de los Cuadernos. Son esbozos que serán luego desechados: un monólogo de Adán que expresaría la situación del hombre fuera del Paraíso y su aceptación de la mortalidad; un diálogo entre el demonio y Dios; algún tema bizarro: “Margarita es presentada a Fausto, que solicita un muchacho”; una especie de relato de “memorias”, parecido a los fragmentos que aparecen después en la versión actual, cuando le dicta a su secretaria. En 1930 aparecen dos de las ideas centrales de la obra: la amenaza que significa para el mundo el espíritu del hombre, y la idea del “yo puro, del yo que trasciende”. La primera le es comunicada a Mefistófeles entre reproches: “Ahora apenas si causas miedo. El infierno no aparece más que en el último acto… Mientras tú descansabas en la pereza de tu eternidad, sobre tus procederes del año I, el espíritu del hombre, ¡despertado por ti mismo!…, ha acabado por acometer los cimientos de la Creación… ¡Figúrate que han encontrado… el viejo CAOS!… Y ahora comienzan, a tientas, a palpar los mismos principios de la vida… ¿Sabes que eso es, quizá, el fin del alma?” Se trata de una época de la humanidad en la que “el bobo vuela y las tonterías cabalgan sobre la luz”, y que Valéry, en el final de sus días, llamará “innoble” y juzgará irreversible. La segunda idea, la del yo-puro, Fausto la comunica diciendo que desea acabar “ligero, desatado para siempre de todo lo que se parece a algo”, aunque luego, como herido por el frío existencial de esa zona demasiado abstracta, retrocede hasta aceptar la posibilidad de que en su vida se instale la única forma de amor que halla gracia a sus ojos: la ternura. Lust, “la señorita de cristal”, la secretaria joven a quien él le dicta, encarnará entonces esa ternura, estableciendo un balance entre la extrema inteligencia y el corazón oscuro. Para el crítico Charles Moeller, la sorprendente novedad de este Fausto reside en que Valéry, y según lo que éste mismo escribió al respecto, va a intentar hacer “del amor una potencia capaz de figurar en el espíritu y de combinarse con él de suerte que uno y otro, recíprocamente, se exalten”. Esto no fue plasmado en la obra, que quedó inconclusa, pero la confesión de Valéry en sus Cuadernos: “Pues Lust y Fausto son yo —y nada más que yo”, es para Moeller un indicio “pasmoso y esencial” de las intenciones del poeta.

Cuadernos
Los Cuadernos de Valéry reúnen sus anotaciones diarias, hechas en los amaneceres (“entre la lámpara y el sol”) y con la disciplina y el rigor obstinado de quien consideraba que “ser es ser disciplinado”. La primera anotación de estos Cuadernos pertenece al año 1894; la última, escrita con lápiz y mano temblorosa, al verano de 1945, dice: “La palabra Amor sólo se ha visto asociada al nombre de Dios desde Cristo”.

Andrés Sánchez Robayna, traductor y prologuista de la edición española (una selección que redujo las más de veinticinco mil páginas del original a unas quinientas), anota que lo que conduce a Valéry a una práctica semejante de escritura “es una pertinaz, obsesiva voluntad de conocimiento. Pero una voluntad en la que comprender no es distinto de crear. Lo había aprendido de Leonardo da Vinci”. Aforismos, fórmulas matemáticas, estudios sobre arte y estética, sobre filosofía (Ilya Prigogine afirmó que las actuales teorías de la Física acerca del tiempo están anticipadas con la mayor claridad en estos Cuadernos), dibujos, poemas en prosa, apuntes de biografía, de política, de psicología, de sociología, de crítica literaria, hasta fragmentos de criptografía erótica, permiten asistir a la evolución del pensamiento valeriano y, también, a la gestación de sus obras poéticas y ensayísticas.

La estudiosa Judith Robinson destaca en su libro El análisis del espíritu en los Cuadernos de Valéry, que el pensamiento analítico de este autor tiene menos afinidad con el método tradicional francés de reflexión que con Ludwig Wittgenstein, con el Círculo de Viena y con la escuela inglesa de Bertrand Russell. También lo ha afirmado Jacques Bouveresse, al aproximarle a Musil y Wittgenstein.

No dejó a los filósofos insensibles: frecuentaron su obra Merleau-Ponty, Heidegger y Adorno. Fue considerado por Octavio Paz, acaso en un momento de declive sartriano, como filósofo más importante que Sartre, y para Theodor Adorno fue quien tuvo mayor influencia en el pensamiento de Walter Benjamin, con quien a veces se le ha emparejado más ajustadamente, como pensador y prosista. Por su parte Jacques Derrida le comentó mucho en sus libros, hasta en su último seminario, La bête et le souverain.

En las sendas pensamos cosas puras,
uno al lado del otro, fugitivos,
cogidos de la mano, y pensativos
en medio de las flores más oscuras.

Íbamos solos, como enamorados,
entre la verde noche del sendero,
compartiendo el fugaz fruto hechicero
del astro que aman los enajenados.

Después, muy lejos, en la sombra densa
de aquel íntimo bosque rumoroso,
morimos -¡solos!- sobre el césped blando.

Y arriba, en medio de la luz inmensa,
¡oh, amigo del silencio más hermoso,
nos encontramos otra vez, llorando!



{16 octubre, 2016}   Oscar Wilde

Oscar Wilde portrait.jpg

Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde (Dublín, Irlanda, entonces perteneciente al Reino Unido, 16 de octubre de 1854-París, Francia, 30 de noviembre de 1900) fue un escritor, poeta y dramaturgo de origen irlandés.

Wilde es considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano tardío; además, fue una celebridad de la época debido a su gran y aguzado ingenio. Hoy en día, es recordado por sus epigramas, sus obras de teatro y la tragedia de su encarcelamiento, seguida de su temprana muerte.

Hijo de destacados intelectuales de Dublín, desde edad temprana adquirió fluidez en el francés y el alemán. Mostró ser un prominente clasicista, primero en Trinity College, Dublín y después en Magdalen College (Oxford), de donde se licenció con los reconocimientos más altos en estudios clásicos, tanto para los llamados Mods, considerados tradicionalmente los exámenes más difíciles del mundo, como en los Greats (Literae Humaniores). Guiado por dos de sus tutores, Walter Pater y John Ruskin, se dio a conocer por su implicación en la creciente filosofía del esteticismo. También exploró profundamente el catolicismo —religión a la que se convirtió en su lecho de muerte—. Tras su paso por la universidad se trasladó a Londres, donde se movió en los círculos culturales y sociales de moda.

Como un portavoz del esteticismo, realizó varias actividades literarias; publicó un libro de poemas, dio conferencias en Estados Unidos y Canadá sobre el Renacimiento inglés y después regresó a Londres, donde trabajó prolíficamente como periodista.Conocido por su ingenio mordaz, su vestir extravagante y su brillante conversación, Wilde se convirtió en una de las mayores personalidades de su tiempo.

En la década de 1890 refinó sus ideas sobre la supremacía del arte en una serie de diálogos y ensayos, e incorporó temas de decadencia, duplicidad y belleza en su única novela, El retrato de Dorian Gray. La oportunidad para desarrollar con precisión detalles estéticos y combinarlos con temas sociales le indujo a escribir teatro. En París, escribió Salomé en francés, pero su representación fue prohibida debido a que en la obra aparecían personajes bíblicos. Imperturbable, produjo cuatro «comedias divertidas para gente seria» a principios de la década de 1890, convirtiéndose en uno de los más exitosos dramaturgos del Londres victoriano tardío.

En el apogeo de su fama y éxito, mientras su obra maestra La importancia de llamarse Ernesto seguía representándose en el escenario, Wilde demandó al padre de su amigo y amante Alfred Douglas por difamación, al ser acusado de homosexualidad. Después de una serie de juicios, y por las evidencias presentadas para el caso, Wilde fue declarado culpable de indecencia grave y encarcelado por dos años, obligado a realizar trabajos forzados. En prisión, escribió De Profundis, una larga carta que describe el viaje espiritual que experimentó luego de sus juicios, un contrapunto oscuro a su anterior filosofía hedonista. Tras su liberación, partió inmediatamente a Francia, donde escribió su última obra La balada de la cárcel de Reading, un poema en conmemoración a los duros ritmos de la vida carcelaria. Murió indigente en París, a la edad de cuarenta y seis años.

Escribí cuando no conocía la vida. Ahora que entiendo su significado, ya no tengo que escribir. La vida no puede escribirse; sólo puede vivirse.
Oscar Wilde

Oscar Wilde fue el segundo de los tres hijos de dos destacados miembros de la sociedad angloirlandesa de Dublín. Esto sería esencial en su carrera y obra.

No debe olvidarse que, a pesar de que por cultura Wilde era un ciudadano de todas las capitales civilizadas, de raíz era un irlandés muy irlandés, y, como tal, un extranjero en todas partes menos en Irlanda.
George Bernard Shaw

Su padre, sir William Wilde, era el más importante cirujano especialista en otología y oftalmología de Irlanda, además de ser un notado arqueólogo y estadístico.

La madre de Oscar, Jane Wilde, era poetisa —escribió utilizando el seudónimo de Speranza («Esperanza» en italiano)— que escribía para los revolucionarios jóvenes irlandeses y era conocida partidaria del Nacionalismo irlandés.

Su hermano mayor, Willie Wilde (1852-1899), sería más tarde un destacado periodista para Punch y Vanity Fair, además de editorialista para The Daily Telegraph. Su hermana menor, Isola (1857-1867), murió de meningitis con nueve años. Wilde le dedicaría su poema «Requiescat», escrito en 1875 y publicado en su primera antología, Poems (1881).

Pues aquel que vive más de una vida, más de una muerte tiene también que morir.
Oscar Wilde

Fue educado en casa hasta los nueve años, demostrando una inteligencia notable y una particular facilidad para el francés y el alemán. Con 10 años (1864) ingresó en la Portora Royal School de Enniskillen (Irlanda) y estudió allí hasta los diecisiete (1871). Durante su estancia allí murió su hermana Isola, que inspiró su poema Requiescat.

El 19 de octubre de 1871 ingresó en el Trinity College (Dublín), donde estudió a los clásicos durante los siguientes tres años.

Sus habitaciones en Trinity daban al norte de una de las plazas más viejas de Dublín, conocida con el nombre de Botany Bay. Estas habitaciones eran excesivamente lúgubres y mal cuidadas. […] Su vida en Trinity fue esencialmente de estudio; además de prepararse para los exámenes de humanidades, devoraba ávidamente lo mejor de la literatura inglesa. Era admirador entusiasta de Swinburne, cuyos poemas leía constantemente. Las obras sobre los autores griegos de John Addington Symonds tampoco se le caían de las manos. Mientras estuvo en Trinity jamás se le oyó opinar sobre cuestiones sociales, religiosas o políticas; las letras absorbían por completo su actividad. Cuando Oscar vino a Trinity, fue un alumno excelente durante el primer año; el número uno en clásicos; pero no quedó igualmente bien en los exámenes minuciosos del segundo año para la beca de clásicos, obteniendo solamente el quinto puesto; lo que ya pudo ser considerado como un verdadero triunfo, pues, aunque de primera en una prueba corta, no cabía duda que no estaba hecho para la lucha sostenida.
Fue allí donde estudió junto a R. Y. Tyrell, Arthur Palmer o Edward Dowden. Y fue allí donde conoció al que sería su tutor, J. P. Mahaffy, quién inspiró su interés por la literatura griega. Trabajó con él en La vida social en Grecia26 y tres años más tarde, gracias a su trabajo sobre los poetas griegos, ganó la medalla de oro Berkeley: el mayor premio para los estudiantes de clásicos de ese colegio.

Gracias a una beca de 95 £ anuales, el 17 de octubre de 1874 ingresó en el Magdalen College, de Oxford, donde continuó sus estudios hasta 1878. Así como había tenido más éxito en Trinity que en Portora, Wilde estaba destinado a tenerlo mucho mayor en Oxford que en Dublín. Había tenido la ventaja de ir a Oxford un poco más tarde de lo que suelen ir los demás, a los veinte en vez de los dieciocho. Fue colocado en la primera clase de Moderations en 1876. Durante su estancia en este colegio falleció su padre,28 el 19 de abril de 1876.Su poema «Ravenna» le permitió adjudicarse el «Oxford Newdigate Prize» en junio de 1878. Finalmente, en noviembre de 1878 obtuvo el título de Bachelor of Arts, graduándose con la mayor nota posible. Wilde permaneció en Oxford desde finales de 1874 hasta el verano de 1878,período en el cual logró convertirse en una personalidad conocida dentro del ámbito universitario.

Tiempo después habló de Mahaffy como su «primer y mejor profesor», aparte de declarar que le enseñó «cómo amar las cosas griegas». Por su parte, Mahaffy se jactó de haber creado la personalidad que tuvo Wilde; tiempo después, le llamó «la única mancha de mi tutela».

Debut en la sociedad
Desde su entrada en el Trinity College publicó sus poemas en revistas, especialmente en Kottabos y en la Dublin University Magazine. A mediados de 1881, a los 27 años de edad, reunió, revisó y expandió sus trabajos poéticos en su primer libro: Poemas.El libro, en términos generales, fue bien recibido, y en su primera impresión vendió 750 copias, tras lo cual se publicaron mayores impresiones en 1882. «Oscar había puesto enormes esperanzas en este libro. Hasta el final mismo de su vida se creyó un poeta; las esperanzas que Oscar fundaba en su libro eran extravagantes, pues no sólo esperaba hacerse una gran reputación con él, sino ganar de añadidura mucho dinero.»29 El libro tuvo un éxito extraordinario; cuatro ediciones fueron vendidas en unas cuantas semanas.

Reina Henrietta Maria
En la tienda solitaria, aguardando la victoria
está ella en pie, empañados los ojos por la bruma del dolor,
semejante a un pálido lirio empapado por la lluvia:
el resonar clamoroso de las armas, el cielo ensangrentado,
el estrago de la guerra y los destrozos de la caballería
a su alma orgullosa no pueden traer vulgar temor alguno:
valientemente se demora, aguardando a su Señor el Rey
inflamada el alma de apasionado éxtasis.
¡Oh cabellos de oro! ¡Oh labios purpurinos! ¡Oh rostro
hecho para la seducción y el amor del hombre!
Contigo olvido el esfuerzo y la violencia
el camino sin amor que no conoce lugar de descanso,
el pulso contraído del tiempo, el tremendo cansancio del alma
mi libertad y mi vida republic

Constance Lloyd, esposa de Wilde, y Cyril, su hijo.
Después de graduarse en el Magdalen College, Oscar Wilde regresó a Dublín, donde conoció y se enamoró de Florence Balcombe. Ella, por su parte, inició una relación con Bram Stoker, con quien se casó en 1878. Percatándose del enlace, Wilde le anunció su intención de abandonar Irlanda de forma permanente. Finalmente, abandonó el país en 1878 y solo regresaría a él en dos ocasiones y por motivos de trabajo. Los siguientes seis años los pasó en Londres, París y en los Estados Unidos, a donde viajó para impartir conferencias.

En Londres conoció a Constance Lloyd, hija de Horace Lloyd, consejero de la reina. Durante una visita de Constance a Dublín en la que ambos coincidieron (pues Oscar ofrecía una conferencia en el Teatro Gaiety), Wilde aprovechó la ocasión para pedirle matrimonio. Finalmente, se casaron el 29 de mayo de 1884 en Paddington, Londres.Las 250 libras de dote de Constance permitieron que la pareja viviera en un lujo relativo. Tuvieron dos hijos: Cyril, que nació en junio de 1885, y Vyvyan, nacido en noviembre de 1886. Se separaron a consecuencia del escándalo por el proceso de Wilde. Tras el encarcelamiento de Wilde, Constance cambió su apellido y el de sus hijos a Holland para desvincularse del escándalo, aunque nunca se divorció de Wilde, quien también fue obligado a renunciar a la patria potestad de sus hijos.39

Esteticismo

Oscar Wilde reclinado con su libro Poemas; por Napoleon Sarony en Nueva York (1882).
Wilde recibió una profunda influencia de los escritores John Ruskin y Walter Pater, que defendían la importancia central del arte en la vida. El propio Wilde reflexionó sobre este punto de vista cuando en El retrato de Dorian Gray escribió que «Todo arte es más bien inútil.» («All art is quite useless.») De hecho, esta cita refleja el apoyo de Wilde al principio básico del movimiento estético: el arte por el arte. Esta doctrina fue acuñada por el filósofo Víctor Cousin, promovida por Théophile Gautier y adquirió prominencia con James McNeill Whistler

El movimiento estético o esteticismo, representado entre otros por Walter Pater, William Morris, Dante Gabriel Rossetti y Stéphane Mallarmé, tuvo una influencia permanente en las artes decorativas inglesas. Wilde, uno de sus principales representantes en Gran Bretaña, llegó a ser una de las personalidades más prominentes de su época. Aunque sus iguales en ocasiones lo tildaban de ridículo, sus paradojas y sus dichos ingeniosos y agudos eran citados por todas partes.

Ya desde su período en el Magdalen College, Wilde adquirió renombre especialmente por el papel que desempeñó en los movimientos estético y decadente. Comenzó a llevar el pelo largo y a desdeñar abiertamente los deportes llamados «masculinos». Asimismo, comenzó a decorar sus cuartos en el College con plumas de pavo real, lilas, girasoles, porcelana erótica y otros objetos de arte. Su comportamiento excéntrico frente a la norma masculina le costó que lo zambulleran en el río Cherwell además de que le destrozaran sus cuartos (que todavía sobreviven como salas de alojamiento de estudiantes en el College); sin embargo, este culto se propagó entre ciertos segmentos de la sociedad hasta un punto tal que las actitudes lánguidas, las vestimentas exageradas y el esteticismo en general se convirtieron en una pose reconocida.


Una caricatura de The Wasp que representa a Wilde durante su visita a San Francisco en 1882
El esteticismo en general fue caricaturizado en la opereta Patience (1881), de Gilbert y Sullivan. Patience tuvo tal éxito en Nueva York que al empresario Richard D’Oyly Carte se le ocurrió la idea de enviar a Wilde a los Estados Unidos a dar un ciclo de conferencias.La gira se organizó cuidadosamente, y la llegada de Wilde tuvo lugar en enero de 1882. La primera conferencia que pronunció, The English Renaissance (El renacimiento inglés), tuvo lugar el 9 de enero de 1882, en el Chickering Hall, de Nueva York.The Nation publicó una reseña imparcial y sagaz de dicha primera conferencia, en la que se lee: «Mr. Wilde es, esencialmente, un producto extranjero y difícilmente podrá tener éxito en este país. Lo que tiene que decir no es nada nuevo, ni es su extravagancia lo bastante extravagante para divertir al público norteamericano habitual. Sus pantalones cortos y su larga melena no están mal en sí mismos; pero, realmente, Bunthorne ha echado a perder el público para Wilde.» La gira se realizó, además, en Filadelfia, Boston y otras ciudades del este y oeste de los Estados Unidos, hasta extenderse a Canadá.

Wilde afirmó tiempo después que había dicho en la aduana: «No tengo nada que declarar sino mi genio» («I have nothing to declare except my genius»), aunque no existen más pruebas de la época (además de la propia afirmación de Wilde) de que dicha declaración se produjese. D’Oyly Carte se sirvió de esta gira de conferencias de Wilde para preparar la gira de Patience por los Estados Unidos, y se aseguró de que el público que compraría las entradas estuviera al tanto de la personalidad de este personaje británico.43 De regreso en Gran Bretaña, trabajó como revisor para la Pall Mall Gazette de 1887 a 1889. Después de este período, se convirtió en el editor de Woman’s World (Mundo femenino).

En el plano político, Wilde apoyaba un tipo de anarquismo filosófico, y expuso sus ideas en el texto El alma del hombre bajo el socialismo.

A veces la gente se pregunta bajo qué tipo de gobierno viviría mejor el artista, y sólo hay una respuesta: en ninguno.
Oscar Wilde
Envuelto en un escándalo

Nota que le dejó el marqués de Queensberry a Oscar Wilde.

Oscar Wilde y lord Alfred Douglas.
En 1895 y cuando se encontraba en la cima de su carrera, el poeta sin duda escandalizó a la clase media británica del momento.

Oscar Wilde era amigo de lord Alfred Douglas, y el padre de éste sospechaba que ambos tenían un romance. Por ello, decidió enviarle una carta:

For Oscar Wilde posing Somdomite [sic] («para Oscar Wilde, aquel que presume de sodomita»).
John Sholto Douglas, noveno marqués de Queensberry.
Wilde, animado por el hijo del denunciante, le denunció a su vez por calumnias y esgrimió la amoralidad del arte como defensa.


Proceso de Oscar Wilde
(The Illustrated Police News, 1895)
Finalmente, el noveno marqués de Queensberry quedó libre y Wilde se enfrentó a un segundo juicio en mayo de 1895, en el que se le acusó de sodomía y de grave indecencia, y por el que fue condenado a dos años de trabajos forzados. Esta sentencia —que buscaba ser ejemplarizadora— tuvo mucha repercusión y propició un recrudecimiento de la intolerancia sexual no sólo en Gran Bretaña, sino también en Europa: muchos artistas homosexuales sufrieron represalias y algunos (como en Alemania el pintor alemán Paul Höcker y otros más) debieron emigrar fuera de su país.

Durante su estancia en la cárcel, Wilde escribió la extensa carta dirigida a lord Alfred Douglas que lleva por título De profundis (1897) y el poema La balada de la cárcel de Reading.

Desengañado con la sociedad inglesa y arruinado material y espiritualmente, abandonó definitivamente la prisión en mayo de 1897.

—¿Ha comprendido usted bien qué cosa tan admirable es la piedad? Por mi parte, doy gracias a Dios todas las noches —sí, de rodillas doy gracias a Dios— por habérmela hecho conocer. Yo entré a la prisión con un corazón de piedra y pensando tan sólo en mi placer; pero, ahora mi corazón se ha roto… y la piedad ha entrado en él. Ya sé que la cosa más grande y más hermosa del mundo es la piedad. Y he aquí por qué no puedo guardar rencor a quienes me condenaron, ni a nadie; pues sin ellos yo no habría conocido todo esto.
—Oscar Wilde en conversación con Frank Harris
Retomó la amistad con Douglas y se reunieron en agosto de 1897 en Ruan. Por supuesto, la reunión fue desaprobada por los familiares y amigos de ambos. Además, la mujer de Wilde, Constance, rehusó volver a encontrarse con él y le prohibió ver a sus hijos, aunque le siguió mandando dinero y nunca se divorciaron.El señor Sherard ha contado en su libron.  cómo él trabajó para la primera reconciliación de Oscar con su mujer, y cómo inmediatamente recibió una carta de lord Alfred Douglas donde lo amenazaba con matarle como a un perro si, por culpa suya, llegaba a perder la amistad de Wilde. Wilde y Douglas vivieron juntos unos meses al final de 1897, cerca de Nápoles hasta que la amenaza de sus respectivas familias de cortarles los fondos terminó por separarles. Wilde pasó el resto de su vida en París, en donde vivió bajo el nombre falso de Sebastián Melmoth.Allí y de la mano de un sacerdote irlandés de la Iglesia de San José, se habría convertido al catolicismo, fe en la que supuestamente murió.

Después de la muerte

Detalle de la tumba de Oscar Wilde.
Pues aquel que vive más de una vida, más de una muerte tiene también que morir.
Oscar Wilde
Su hijo mayor Cyril murió en mayo de 1915, en plena Primera Guerra Mundial y como miembro de las fuerzas británicas que lucharon en Francia. Su segundo hijo, Vyvyan, continuó los pasos de su padre y se dedicó a la escritura y la traducción. Llegó a publicar sus memorias en 1954 y el hijo de éste, Merlin Holland, ha editado y publicado varios trabajos sobre su abuelo Oscar Wilde.

En 1950, cincuenta años después de morir, las cenizas de su amigo Robert Baldwin Ross fueron añadidas a su tumba, en el cementerio del Père-Lachaise. Este crítico de arte aseguraba haber sido el primer amante masculino de Oscar Wilde

Cuento
Wilde publicó El príncipe feliz y otros cuentos en 1888, y escribió regularmente historias de hadas para las revistas. En 1891 se publicaron dos colecciones más, El crimen de Lord Arthur Savile y otras historias, y en septiembre Una casa de granadasn.  que fue dedicada a su esposa. El retrato del señor W.H., que Wilde había comenzado en 1887, fue publicado por primera vez en Blackwood’s Magazine en julio de 1889. Es una historia corta, que relata una conversación, en la que se discute la teoría que dice que los sonetos de William Shakespeare, fueron escritos por el amor del poeta hacia el actor joven Willie Hughes. La única evidencia para esto, son dos juegos de palabras que se suponen, están dentro de los sonetos.El anónimo narrador es al principio escéptico, luego creyente, y finalmente galantea con el lector; concluye diciendo: «Hay realmente mucho que decir de la teoría de Willie Hughes sobre los sonetos de Shakespeare». El hecho final y la ficción se han fundido entre sí. «Tú debes creer en Willie Hughes; yo casi lo hago.» le contó Wilde a un conocido.

Ensayos
Wilde, cansado del periodismo, se ocupó de ordenar sus ideas estéticas, en una serie de piezas de larga prosa que fueron publicadas en los mayores diarios literario-intelectuales del día. «La decadencia de la mentira: Un diálogo» estuvo en la Eclectic Magazine en febrero de 1889 y «Pluma, lápiz y veneno»; una satírica biografía de Thomas Wainewright, fue publicada más tarde ese mismo año por su amigo Frank Harris; editor del Fortnightly Review. Dos de los cuatro escritos de Wilde sobre estética son diálogos. Siempre sobresalió por su ingenio, y su narrativa; cuando escribía frases que ya había creado, éstas, formaban un trabajo coherente.73

Wilde estuvo preocupado por el efecto de la moralización en el arte, desde que creía en el poder redentor del desarrollo del arte, «El arte es el individualismo, y el individualismo es una fuerza perturbadora y de desintegración. Ahí está su inmenso valor. Por lo que se busca es alterar la monotonía del tipo, la esclavitud de la indumentaria, la tiranía de la costumbre, y la reducción del hombre al nivel de una máquina».

Filmografía
Sobre el autor
Oscar Wilde, 1960, dir. Gregory Ratoff
The Trials of Oscar Wilde (1960), dir. Ken Hughes
Oscar (1985), dir. Henry Herbert (serie de televisión de tres episodios)
Wilde, 1997, dir. Brian Gilbert
Basada en su obra
El abanico de Lady Windermere (muda, 1925), dir. Ernst Lubitsch
El fantasma de Canterville (1944), dir. Jules Dassin
Una mujer sin importancia (1945), dir. Luis Bayón Herrera
El retrato de Dorian Gray (1945), dir. Albert Lewin
Historia de una mala mujer (1947), dir. Luis Saslavsky
Un marido ideal (1947), dir. Alexander Korda
El abanico de Lady Windermere (1949), dir. Otto Preminger
La importancia de llamarse Ernesto (1952), dir. Anthony Asquith
Salomé (1953), dir. William Dieterle
El retrato de Dorian Gray (TV) (1969), dir. Ernesto Alonso
El retrato de Dorian Gray (1970), dir. Massimo Dallamano
Salome’s Last Dance (1988), dir. Ken Russell
Un marido ideal (1999), dir. Oliver Parker
A Good Woman (2005), dir. Mike Barker
La importancia de llamarse Ernesto (2005), dir. Oliver Parker
Dorian Gray (2009), dir. Oliver Parker

(wikipedia)



{15 octubre, 2016}   El perdón – Yamandú Rodriguez



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